El póker español se mueve entre Montecarlo, Madrid, Estoril y Sevilla

Poker en España

Ha sido una semana rara en el buen sentido. Sin un único foco, sin una sola historia que lo absorbiera todo. La actualidad se repartió entre Montecarlo, Madrid, Estoril y Sevilla, con protagonistas distintos y formatos diferentes, y el resultado fue una imagen bastante fiel de por dónde va el póker español en este momento.

Raúl Mestre y la mano que da que hablar

El nombre propio de la semana fue Raúl Mestre. Su séptima posición en el Main Event del EPT Montecarlo habría pasado como un buen resultado más si no fuera por cómo acabó su torneo.
Mestre llegó a la mesa final segundo en fichas. Con opciones reales. Su eliminación llegó con un movimiento agresivo preflop con rey-nueve que generó debate inmediato entre jugadores, aficionados y analistas. El tipo de debate que solo aparece cuando hay algo que discutir de verdad.

No es la primera vez que Mestre polariza opiniones. Su perfil como jugador —muy ligado al cálculo, a la formación de otros y a una forma de competir que no siempre encaja con la lectura más conservadora del ICM— explica por qué esa mano no se olvidó en cuanto el torneo siguió adelante. Jugó para ganar, no para sobrevivir. Eso gusta o no gusta, pero es coherente con lo que lleva años siendo.


19 mesas finales y dos trofeos: el balance español en Montecarlo

Más allá de Mestre, España tuvo una semana sólida en el Principado. Según la información compartida por Marca Póker, los jugadores españoles alcanzaron 19 mesas finales durante la parada, con dos victorias.

Manuel Ferreño fue el más destacado: ganó el High Roller del Open y terminó quinto en otra de las pruebas. Mario Díaz se llevó el hiperturbo de 1.000 euros. También hubo actuaciones relevantes de Gabriel Valls, Adrián Jerez, Manuel Franco y Xavi Cortázar, que se quedó décimo en el Main Event, a un paso de la mesa final.

Montecarlo es una parada cara. Para los high rollers el volumen de inversión es tan alto que varias mesas finales pueden no ser suficientes para cerrar una semana en positivo. Pero el conjunto del póker español —jugadores profesionales, semiprofesionales y perfiles menos mediáticos— volvió a demostrar que hay profundidad suficiente como para estar presente en distintos niveles sin depender de tres o cuatro nombres.

PartyPoker en Madrid: más de lo esperado

Si Montecarlo fue el escaparate internacional, Madrid dejó quizás la noticia más interesante del póker presencial en España.
El PartyPoker Tour llegó al Casino Gran Vía después de haber debutado en España en Sevilla, donde ya dio señales claras de sus intenciones: 1.715 entradas y más de 364.000 euros en premios, como recogimos en Casino Noticias. Madrid era la prueba de fuego. Y la respuesta fue muy por encima de lo esperado: mesas llenas, listas de espera y una afluencia de jugadores españoles y británicos que Casino Gran Vía tuvo que gestionar sobre la marcha.

Parte de la explicación está en cómo trabaja PartyPoker antes de llegar a la sala. La marca clasifica jugadores desde su plataforma online a través de satélites y campañas, de modo que el evento presencial no empieza cuando se abre el registro: empieza semanas antes en el entorno digital. Ese trasvase del online al casino físico es uno de los motores del crecimiento del circuito en España.

Pero lo que más llama la atención no es el volumen, sino la propuesta. Frente al modelo habitual —apertura, Main Event, High Roller, clausura y algunos paralelos—, PartyPoker presentó un calendario de 16 torneos, 8 satélites y buy-ins desde 30 euros, con formatos de Omaha, six max, seven max, eight max y estructuras menos convencionales.

El jugador español está acostumbrado a circuitos sólidos pero bastante intercambiables. Esta oferta se parece más a lo que se ve en calendarios internacionales, donde la variedad de modalidades y precios permite que distintos perfiles encuentren algo para jugar.

El Mini Main Event fue uno de los grandes indicadores: participación elevada, trabajo previo de clasificación online visible, y una sensación general de que el circuito había entendido que para competir en España no basta con aparecer en el cartel.
Si PartyPoker mantiene esta línea en futuras paradas, la combinación Sevilla-Madrid puede haber sido el punto de inflexión que el circuito necesitaba para consolidarse en el mercado nacional.

Estoril bate su récord

La semana también tuvo foco en Portugal. El Estoril Poker Fest superó las 2.000 entradas en el Main Event, batiendo el récord de participación para un torneo celebrado en el país. El perfil fue muy internacional, con gran presencia portuguesa y francesa, pero también con un número notable de jugadores españoles —algo que no sorprende dada la cercanía geográfica y el atractivo de Estoril y Cascais como destino.

No hubo trofeo español destacado, aunque sí numerosas cajas y presencia activa en distintos eventos. Entre los nombres conocidos, César García, Leo Margets y Lucía Navarro.
Estoril confirma algo que el sector ya sabe pero que no siempre se articula bien: cuando un festival permite combinar juego, turismo y experiencia fuera del casino, la propuesta llega a un perfil de jugador más amplio. El destino acaba siendo parte del producto.


El Spanish Poker Festival cierra su etapa andaluza

En clave nacional, Sevilla completó una nueva parada del Spanish Poker Festival en Casino Admiral Sevilla. El Main Event lo ganó un habitual de los tapetes online sevillanos, con recorrido dentro del propio circuito. Tras este cierre andaluz, el SPF descansa en junio y regresa en julio en el Casino de la Vila Joiosa, en Alicante.
La presencia del circuito en Sevilla importa porque confirma que el mapa del póker en vivo no se reduce a Madrid, Barcelona o la Costa del Sol. Andalucía tiene espacio propio, especialmente cuando hay casinos capaces de sostener actividad continuada y comunidad local.

Más noticias

La TDA anunció que debatirá en su próxima cumbre la posible prohibición de auriculares en las mesas, una medida que surge ante la proliferación de dispositivos con cámara e inteligencia artificial. La discusión de fondo es la de siempre: proteger la integridad del juego sin deteriorar la experiencia del jugador en vivo.

En Reino Unido, Lillian Welch, de 83 años, ganó el Main Event del 888poker Live Blackpool ante un field de 318 entradas. Una historia que vale lo que vale.

En Estados Unidos sigue abierto el debate sobre las deducciones fiscales de pérdidas de juego, con implicaciones directas para jugadores de póker y apostadores deportivos. Dana White, presidente de UFC, ha intervenido públicamente defendiendo un marco regulado, argumentando que una fiscalidad mal diseñada empuja actividad hacia entornos ilegales.

Y en París, el Grupo Partouche inauguró un nuevo Casino Club junto al Arco del Triunfo, con una inversión de más de 100 millones de euros y oferta de juegos de mesa, póker y eventos. Un movimiento relevante en una ciudad donde los casinos tradicionales siguen sin poder operar, pero donde el modelo de club de juego lleva años ganando terreno.

Este artículo ha sido posible gracias a la colaboración con David Luzago y la información compartida a través de Marca Póker.

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