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  • Jumalon defiende esta noche la corona en el heads-up del Main Event ante Finlandia, con España fuera de la mesa final y el póker debatiendo qué significa ser «top»

    Jumalon defiende esta noche la corona en el heads-up del Main Event ante Finlandia, con España fuera de la mesa final y el póker debatiendo qué significa ser «top»

    Cuando caiga la noche en Las Vegas —de madrugada en España—, Lucas Jumalon, el estadounidense de 22 años que llegó a la mesa final del Main Event con una ventaja como no se veía en cinco años, se sentará mano a mano con el finlandés Lauri Saaskilahti para decidir quién se lleva el brazalete y los diez millones de dólares. Alrededor de esa cita, el circuito abrió esta semana varios frentes que van más allá de las cartas: si se puede jugar con normalidad contra un familiar, si hace falta dominar todas las modalidades para ser considerado un jugador top y qué hacer con el fenómeno más viral del verano, Martin Kabrhel.

    Jumalon busca esta noche la corona en un heads-up con acento finlandés

    Las cartas del mano a mano empiezan a repartirse a las seis de la tarde, hora de Las Vegas, en lo que la organización llama ya el «Día 11». Jumalon llega con 328 millones de fichas (109 ciegas grandes) sin haber cedido el liderato en ningún momento de la mesa final; Saaskilahti, con 225 millones (75 ciegas grandes), busca convertirse en el primer finlandés campeón del Main Event.

    El camino hasta aquí ha sido rapidísimo: de los nueve que se sentaron el domingo, solo hicieron falta dos jornadas para dejar la mesa en dos. Cayeron, por este orden, Evagoras Evagorou (9º, un millón de dólares), Mario Boos (8º, 1,25 millones), Jamie Shaevel (7º, 1,5 millones, eliminado por el propio Jumalon), Rami Hammoud (6º, 1,75 millones, también a manos de Jumalon), Han Feng (5º, 2,25 millones, tras ver cómo Saaskilahti le remontaba unos ases con una escalera de río) y, ya en la segunda jornada, Michael Gagliano (4º, 2,75 millones) y Greg Mueller (3º, 3,75 millones), ambos también víctimas de Jumalon.

    El propio Saaskilahti resumía así la mano que le metió en la definitiva: «Probablemente fue la jugada clave del día. Tuve un arranque con algo de mala suerte, pero después casi todo me salió bien». Jumalon, por su parte, se guardó las cartas sobre cómo afrontará el mano a mano: «Vais a tener que quedaros para descubrirlo». Detrás de ambos ha quedado un ambiente de banquillo poco habitual en un torneo de mesa: los amigos de Greg Mueller, vestidos de rojo, corearon consignas durante toda su remontada, y fue la estrella de la NBA Draymond Green quien dio el pistoletazo de salida a la jornada decisiva. Jumalon ha llegado hasta aquí, además, con la preparación específica de Patrick Leonard, uno de los streamers más reputados del circuito, eliminado en el puesto 32 del propio Main Event: «Algunas de las cosas que hacía Lucas eran de un nivel tan alto que yo ni me lo hubiese planteado, pero tienen todo el sentido».

    Antonio Galiana, de Málaga, no llegó a ver esta fase: cayó en la posición 12, con 510.000 dólares, en un enfrentamiento contra Michael Gagliano en el que su pareja de ases y dama no aguantó el as-rey americano. Su eliminación corta una racha de tres años consecutivos de España en la mesa final del Main Event, tras Juan Maceiras, Andrés González y Leo Margets, que el año pasado firmó una séptima plaza histórica.

    También hubo ciencia detrás del pronóstico. Steve Blay, desarrollador de software afincado en Florida y responsable de Advanced Poker Training, simuló la mesa final un millón de veces —diez mil veces más que la simulación que hizo hace una década, cuando acertó con Qui Nguyen como campeón sin que este llegara líder de fichas— y dio a Jumalon como ganador en el 40,4% de las partidas, muy por delante del resto. Con Jumalon llegando también como amplio favorito al heads-up, la predicción de Blay se ha ido cumpliendo paso a paso. La organización, además, dio marcha atrás y retiró los relojes de acción que había introducido sin previo aviso en las mesas finales, después de que varios jugadores se quejaran de no tener margen para pensar decisiones de varios millones de dólares.

    Eurosport recupera el póker con la voz de David Luzago

    La cobertura en España de este tramo final tiene un protagonista que vuelve después de muchos años fuera. Eurosport ha recuperado los derechos de emisión del Main Event tras más de una década sin retransmitir póker —la cadena lo dejó cuando Warner Bros. Discovery se hizo con ella en 2013-2014— y ha encargado la narración de los highlights y de la mesa final a David Luzago, que llevaba desde entonces sin comentar póker en la cadena. Esta semana ha grabado highlights diarios desde el 1 de agosto y esta noche narrará en directo el desenlace.

    Hasta ahora, seguir la mesa final en castellano tenía coste: la retransmisión, con la voz de Steve Enríquez y su equipo, estaba disponible solo de pago en PokerGO. Este año, al ser Eurosport el socio oficial en Europa de las World Series, la cobertura llega en abierto por primera vez en mucho tiempo, aunque a horas complicadas: la sesión decisiva arranca de madrugada en España, con la coronación del campeón prevista ya con el día casi entrado.

    Cuatro debates que atraviesan el póker actual

    Al margen del Main Event, el organizador de eventos Francisco Fernández «Kikucho» y el empresario y creador de contenido Nacho Cuesta protagonizaron una charla abierta sobre varios temas que dividen a la comunidad.

    El primero, jugar contra gente muy cercana. Kikucho reconoce que le incomoda: «Para mí es un problema porque yo no soy capaz [de jugar con normalidad]… deberíamos jugar mucho más parecido contra un amigo que contra un desconocido, pero el 90% de la gente no lo hace». Nacho Cuesta sitúa la frontera más en compartir habitación de hotel que en el parentesco: si coincide en mesa con quien duerme a su lado, prefiere pedir al director de torneo que le cambie, algo que —coinciden ambos— suele concederse sin problema, aunque le reste algo de deportividad a la competición.

    El segundo tema, si se puede considerar top a un jugador sin dominar todas las modalidades, dividió las opiniones menos de lo esperado. Nacho Cuesta defendió que alguien centrado en exclusiva en No Limit Hold’em, como Adrián Mateos, puede ser top sin ningún tipo de duda, porque el Hold’em concentra la inmensa mayoría del circuito y del negocio del póker. Kikucho, que había arrancado poniendo en duda que los especialistas de juegos mixtos merezcan sitio en un top 10 si no acreditan también resultados en Hold’em, acabó coincidiendo: comparó el Hold’em con el tenis sobre tierra batida, pero al revés —a diferencia de una superficie más entre varias, el Hold’em pesa tanto sobre el resto de modalidades que dominarlo en exclusiva sí basta para ser considerado el mejor—. Ambos coincidieron en que Adrián Mateos y el estadounidense Shaun Deeb representan los dos polos del debate: dominación absoluta en una sola disciplina frente a la versatilidad de quien pelea el título de Jugador del Año jugando de todo.

    El tercero, la etiqueta alrededor de los bad beats. Kikucho admite que fue «un llorón increíble» en sus primeros años y que ahora es justo lo contrario: en su grupo de amigos habituales, la primera regla para sentarse en su mesa es no contar manos. Nacho Cuesta defiende la versión opuesta, siempre dentro del círculo de confianza: contar la mano ayuda a soltar la frustración y a seguir jugando con la cabeza despejada. Los dos coinciden en un punto: la negatividad en la mesa no cambia las cartas que van a salir, pero sí cambia cómo se juega la mano siguiente.

    El cuarto y último gran tema fue Martin Kabrhel, el jugador checo que por segundo año consecutivo se ha convertido en la imagen viral de las World Series pese —o gracias— a sus polémicas. Nacho Cuesta lo resume sin matices: «Simplemente tiene seguidores porque hay gente para todo, como en el póker y en la vida en general. Para mí es bastante malo». Kikucho, que lo conoce desde hace años por su etapa en Casino Robadoff, es todavía más duro: lo describe como un maleducado que ha construido un personaje rentable, alimentado por la propia industria —World Series, PokerNews, PokerGO— porque genera clics y conversación, aunque su comportamiento perjudique la imagen pública del juego.

    Estoril, el dinero que no llega de fuera y el resto de la semana

    Mientras se resolvía el Main Event, el circuito siguió su curso fuera de Estados Unidos. Kikucho conectó desde el Casino Estoril, en Portugal, donde este verano ha unido por primera vez dos citas propias —el Vamos Poker Tour y el European Poker Masters— en la misma semana. El torneo se disputó en la Sala Preto e Prata, un antiguo teatro del casino reconvertido en sala de juego que solo se había usado para póker en tres ocasiones desde que acogió una parada del World Series Circuit hace más de una década. Con un buy-in de 2.000 euros, el evento principal rondaba las 170 entradas previstas, algo por debajo de ediciones anteriores celebradas en primavera, cuando el festival no competía con las vacaciones de verano.

    En paralelo, Nacho Cuesta viajó a Las Vegas para presentar su curso de lectura de gestos, Master Poker Tales, como invitado en el pódcast oficial de PokerNews, donde ya lo señalaban como referente en la materia. Allí se encontró con jugadores estadounidenses que habían comprado el curso por su cuenta, entre ellos Mike Holt, que ganó su segundo brazalete esta edición y terminó llevando su gorra a una mesa televisada del Main Event.

    La semana también dejó su lado más incómodo. El sexto brazalete de Adrián Mateos, conseguido en el Super High Roller de 250.000 dólares, lo sitúa a poco más de un millón de dólares de la tercera posición del ranking histórico de ganancias en vivo, y a unos 30 millones del líder, Bryn Kenney, que esta semana superó los 90 millones acumulados tras ganar la Kings Poker Cup. Y en el capítulo de integridad del juego, el veterano Mike Matusow denunció en redes el uso de gafas inteligentes capaces de identificar a un jugador y sugerir líneas de juego en tiempo real durante una partida privada: un recordatorio de que la tecnología, en algunos casos, va por delante de los controles de los casinos.

    Con cuatro brazaletes femeninos repartidos este verano —el máximo de los últimos años, incluido el primero conseguido online por una mujer—, buena parte del sector atribuye el impulso a lo que ya se conoce como el «efecto Margets»: la mesa final de Leo Margets el año pasado, tras tres décadas sin ninguna mujer entre los nueve últimos, parece haber animado a más jugadoras a dar el paso.

    Todas las semanas repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí.

  • WSOP: el Main Event marca la semana con 9.208 jugadores, 85 millones en juego y España pendiente de Antonio Galiana

    WSOP: el Main Event marca la semana con 9.208 jugadores, 85 millones en juego y España pendiente de Antonio Galiana

    Las World Series of Poker viven su semana grande. El evento principal, el torneo que ordena el calendario de todo el póker mundial cada verano, arrancó el 2 de julio en Las Vegas y esta semana ha dejado sus cifras definitivas: 9.208 entradas y un bote de premios superior a los 85 millones de dólares. Es el cuarto Main Event más numeroso de la historia, por detrás del récord de 2024 (10.112) y de las 9.735 entradas del año pasado. El campeón se llevará 10 millones de dólares y los nueve finalistas tienen asegurado, como mínimo, un millón.

    La ligera caída respecto a 2025 tiene una lectura de fondo que conviene no perder de vista. El Main Event sigue siendo un torneo sin recompras: 10.000 dólares de inscripción, 60.000 puntos y, si te eliminan, se acabó. Frente a la tendencia dominante en casi todos los circuitos —donde el reentry ilimitado infla los campos y los botes—, la organización mantiene esa regla como seña de identidad. Penaliza la participación y el prize pool, pero preserva la idea de que todos los jugadores compiten en igualdad de condiciones. Después de más de cincuenta ediciones, esa esencia sigue intacta.

    Las mujeres crecen, pero el techo del 5% no se mueve

    Uno de los datos más comentados de la semana es que este ha sido el Main Event con más mujeres inscritas de la historia: un 17% más que el año pasado. Es una noticia positiva, aunque merece contexto. El aumento se refiere a la participación, no al peso sobre el total: las jugadoras siguen representando menos del 5% del campo, un porcentaje que apenas se ha movido en las últimas décadas pese a todas las iniciativas puestas en marcha para incorporar a la otra mitad de la población al juego.

    Buena parte del repunte se atribuye al efecto de referentes recientes. La catalana Leo Margets se coló el año pasado en la mesa final del evento principal, algo que no lograba una mujer en tres décadas, y jugadoras como Kristen Foxen o Shiina Okamoto se han convertido en espejos para quienes se inician. Precisamente Okamoto buscaba en el Ladies Event su tercera victoria consecutiva, una gesta al alcance de muy pocos; no lo consiguió, pero el torneo volvió a crecer, de las 1.368 inscritas del año pasado a 1.475 este.

    El debate sobre los eventos reservados a mujeres sigue abierto. La evidencia de tantos años sugiere que no son la palanca que incorpora nuevas jugadoras al póker, pero cumplen otra función igual de legítima: muchas jugadoras eligen ese entorno porque se sienten más cómodas y disfrutan compitiendo entre ellas. Que la herramienta no sirva para el objetivo que se le presuponía no la invalida para el que de verdad cumple.

    Brazaletes, Player of the Year y sello español

    Más allá del evento principal, la semana ha dejado títulos de peso. Daniel Negreanu conquistó su octavo brazalete en el High Roller de 100.000 dólares de Pot-Limit Omaha, imponiéndose en un heads-up ante Aleksandr Martirosyan; en esa misma mesa final, el español Sergio Martínez firmó un notable séptimo puesto, una más de las cinco veces que ha pasado por caja estas Series. Alex Foxen sumó su cuarto brazalete y Shaun Deeb el noveno, ambos metidos de lleno en la pelea por el Player of the Year, un título que casi siempre se reduce a los jugadores estadounidenses: exige puntuar en modalidades mixtas y de draw que no forman parte del circuito español.

    El gran titular español lo había puesto semanas atrás Adrián «Amadi» Mateos, del que ya informamos en su día: ganó el Super High Roller de 250.000 dólares por 4.334.411 y su sexto brazalete, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia en alcanzar esa cifra. Su buen momento se ha mantenido durante todas las Series; pocas horas después de caer en el Main Event ya estaba pinchando un torneo de 15.000 dólares en el Aria por otros 155.000. A su resultado se sumó un nuevo brazalete para España conseguido por Pep Ruiz en el campeonato online 6-Max, su primer entorchado. Y en los festivales paralelos que rodean a las WSOP, el murciano Carlos Sáez firmó el mayor premio de su carrera con un sexto puesto en el Ultra Stack (83.000 dólares).

    No faltó el capítulo curioso. Chris Moneymaker, el jugador que en 2003 encendió el boom del póker moderno, estuvo a punto de ser el chico burbuja del Main Event; la eliminación simultánea de tres jugadores en la burbuja acabó repartiendo entre ellos el premio mínimo. Y un recreacional de Florida dejó su stack abandonado en la mesa para irse a jugar cash de baja apuesta y ver series, convencido —por sus propios cálculos— de que le compensaba dejarlo morir para acercarse a los premios.

    España, pendiente de Antonio Galiana

    La expedición española llegó a tener 104 representantes tras los días 1 y se ha ido reduciendo jornada a jornada. Gerard Piqué, uno de los grandes reclamos mediáticos, alcanzó el día 3. Entre los últimos supervivientes coincidieron nombres de peso como Sergio Aído o Antonio Galiana, hasta que la criba dejó a un único jugador en pie. Galiana, malagueño y ya campeón de dos brazaletes el año pasado, afronta el día 7 como el último español en competición y lo hace desde una posición inmejorable: entre los primeros clasificados de los 62 jugadores restantes, con cerca de 15,6 millones en fichas. Todos ellos tienen garantizados 150.000 dólares y pelean por una mesa final que se disputará en agosto.

    Para quien quiera seguirlo desde España, Eurosport recupera la emisión del Campeonato del Mundo en Europa después de más de una década sin póker habitual: programas especiales de resúmenes a finales de julio y la retransmisión de la mesa final los días 3, 4 y 5 de agosto. Como nota al margen, la selección española de fútbol formada por jugadores de póker volvió a ganar el campeonato de naciones de las WSOP, su tercer título.

    El circuito ibérico no se detiene

    Mientras Las Vegas acapara la atención, la actividad en España y Portugal ha seguido su curso. El Circuito Nacional de Póker celebró su primera parada portuguesa del año en Lisboa, con 387 entradas en el evento principal —por encima de las 360 de 2025— y 232 en el Mini, en una plaza que recupera protagonismo tras años sin grandes circuitos. El calendario luso continúa con una etapa de liga en Estoril (4-9 de agosto), una nueva parada en Lisboa (29 de septiembre-4 de octubre) y el circuito en Estoril (27 de octubre-1 de noviembre).

    El Spanish Poker Festival hizo escala en el Casino Mediterráneo de Villajoyosa, con 90 inscritos en el evento principal, y anuncia su próxima cita para la última semana de agosto en el Casino Gran Vía de Madrid. La sala madrileña, por su parte, celebró su clásico Maratón, ese torneo de un solo día que comprime una estructura de dos en jornadas de dieciséis o diecisiete horas de juego; esta edición reunió unas 530 entradas.

    El naipe no acaba en el póker. El Gran Casino de Aranjuez acogió la edición veraniega del Súper X de Mus Pro, con mesa televisada incluida: 84 parejas en el principal y 41 en el secundario, con victoria para los madrileños Emilio Herrera y Joaquín Cruz. La próxima cita será en el mismo escenario los días 23, 24 y 25 de octubre.

    Todos los lunes repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker.

  • Odiseo toma el pulso al verano: Murcia cierra su etapa del CNP mientras Las Vegas deja documental, brazaletes y polémica

    Odiseo toma el pulso al verano: Murcia cierra su etapa del CNP mientras Las Vegas deja documental, brazaletes y polémica

    El Circuito Nacional de Póker Winamax vivió la semana pasada su ecuador en el Casino Odiseo de Murcia, con los satélites disparados y un festival que crece año a año. Al mismo tiempo, en Las Vegas el Main Event de las World Series arrancó llevándose por delante a Adrián Mateos y Leo Margets el mismo día, Winamax estrenó el documental El viaje de Leo y el evento Ladies volvió a dejar un debate que reaparece cada temporada. Repasamos lo que de verdad importa.

    Odiseo, mucho más que una etapa del CNP

    La tercera parada del Circuito Nacional de Póker Winamax se jugó la semana pasada en el Casino Odiseo de Murcia, en lo que ya es su tercer año consecutivo acogiendo el circuito y el segundo de la era Winamax. Y la etapa llegó lanzada: los satélites se dispararon y el miércoles fue el día clave, con un volumen de registros muy por encima de lo habitual. Entre las vías del propio casino y las entradas añadidas en torneos regulares, alrededor de 70 jugadores acabaron clasificándose para el Main Event partiendo de torneos de treinta, cuarenta o cincuenta euros. Es el tipo de implicación que marca la diferencia entre un casino que trabaja la etapa y uno que se limita a cederla: no es habitual que un casino meta decenas de jugadores en un circuito que no es el suyo.

    El festival llegó además con varias novedades pensadas para hacerlo más accesible. El torneo de Bienvenida bajó de 200 a 150 euros, se reordenó el calendario de eventos con un Mystery Bounty entre las opciones y, sobre todo, se mantuvo la gran baza del Main Event a precio reducido: un flight low cost de 275 euros, la mitad del buy-in habitual de 550, para quienes quisieran probar la joya de la corona sin desembolsar el precio completo, a cambio de la mitad de puntos y de minutos de juego. A partir de medianoche, como en Sevilla y Barcelona, llegaron los deglingos, esos torneos exprés de diez euros y cartas boca arriba convertidos en marca de la casa de los eventos Winamax.

    Pero Odiseo es, ante todo, un caso aparte dentro del mapa de casinos españoles. Hablamos de un centro de ocio integral de más de 15.000 metros cuadrados y una inversión que superó los 30 millones de euros, uno de los mayores desembolsos jamás realizados en un espacio de juego en nuestro país. El edificio, obra del estudio Clavel Arquitectos, rinde homenaje a la Odisea de Homero y al viaje de Ulises, y combina salas de juego con un restaurante que llegó a contar con un chef con estrella Michelin, discoteca, una espectacular piscina de cristal en lo alto y un Sports Bar que estos días proyectó el Mundial en pantalla gigante. Hasta tiene mascota: Luqui, un conejo que guiña a esa vieja etimología según la cual Hispania significaba «tierra de conejos». El grupo Orenes ha convertido lo que empezó siendo un salón en el antiguo Rincón de Pepe, y que abrió en plena pandemia, en uno de los complejos de referencia del ocio del sureste.

    Lo que viene a Murcia: Party Poker Tour y festival propio

    La agenda de Odiseo no se agota con el CNP. El casino ya tiene cerrada la llegada del Party Poker Tour, uno de los circuitos de nueva creación que más ruido ha hecho en su primer año, con estrenos muy potentes en Sevilla y en el Casino Gran Vía de Madrid, y que aterrizará en Murcia la primera semana de diciembre. Antes, la primera semana de septiembre, el casino celebrará su propio Poker Battle League Festival, cuyo evento principal estrena formato: un KO progresivo que, al llegar a los puestos de premio, incorporará unos sobres bautizados como Special Cow, con un buy-in de 250 euros y más de 10.000 euros añadidos al bote. La idea es rematar la mesa final con bounties atractivos, cobrando la mitad del sobre en mano y dejando la otra mitad en juego.

    Las Vegas: el Main Event se lleva a Adrián y a Leo el mismo día

    El foco compartido de la semana estuvo, como no podía ser de otra forma, en las World Series of Poker. El arranque del Main Event dejó un jarro de agua fría para la Armada: Adrián Mateos y Leo Margets, los dos grandes nombres del póker español, cayeron eliminados el mismo Día 1. Al tratarse de un torneo freeze out de una sola entrada, ambos se quedaron ya fuera del torneo más importante del calendario. La jornada, con unas 750 entradas, fue de las más tranquilas; el gran día, el llamado Día D, se esperaba multitudinario, con entre 5.000 y 6.000 jugadores, y con más de un centenar de españoles y buena parte del Team Pro Winamax aún por entrar en escena. Julián Sipón ya superó su jornada y las cámaras de La Mente de un Pro están grabando de nuevo.

    El balance español en estas World Series está siendo discreto: muchos jugadores pasan de día y se mantienen con fichas, pero cuesta llegar a las mesas finales. La excepción vuelve a llamarse Adrián Mateos. El madrileño firmó otra mesa final en uno de esos eventos híbridos, con clasificación online y desenlace en vivo, y disputó un heads-up por su séptimo brazalete. Lo perdió ante Ethan «Rampage» Yau, el mayor ganador del cash de las World Series, en lo que fue su primera derrota en un mano a mano: de siete heads-up disputados en su carrera, seis los había ganado. Segundo puesto, por tanto, y un brazalete que se le resiste, aunque con la mentalidad de siempre: para el mejor jugador del mundo, todo lo que no sea ganar sabe a derrota.

    Entre las grandes estrellas, la semana repartió metal: nuevos brazaletes para Michael Mizrachi y Shaun Deeb, ambos rondando cifras de récord, además de Daniel Negreanu, que se impuso en un High Roller de PLO, y Martin Kabrhel. Fuera del recinto de las World Series, en los festivales paralelos de Las Vegas, nombres como Mario Díaz o Guillermo Sánchez sí encontraron premio. Y quedó sobre la mesa la eterna asignatura pendiente del evento: el nivel de los dealers, muy criticado un año más y ahora todavía más visible por la cantidad de creadores de contenido que cubren el festival.

    El viaje de Leo: el póker contado desde la emoción

    La otra gran noticia llegada desde Winamax fue el estreno, el pasado miércoles, de El viaje de Leo, el primer documental firmado por Jonás Fernández, gijonés de 32 años y exjugador profesional reconvertido en redactor de contenidos del operador. Se trata de una pieza de una hora que reconstruye el deep run de Leo Margets en el Main Event de las World Series del año pasado, cuando se convirtió en la primera mujer en 30 años en alcanzar la mesa final del campeonato del mundo.

    Lo interesante es el enfoque: en lugar de una crónica técnica, el documental apuesta por lo emocional y lo humano, por las expectativas, los nervios y las ilusiones que rodearon aquella gesta. Cada voz aporta una capa, del lazo familiar al coach mental Stef, del compañero de equipo Adrián Mateos al amigo Fairy que viaja para apoyarla desde el rail, en una narrativa coral que busca precisamente lo que tantas veces le falta al contenido de póker: traspasar la barrera del propio sector. La pieza está disponible en los canales de YouTube de Winamax España, Europa y Francia, subtitulada para el público internacional y con doblaje de las intervenciones de Stef en la versión española.

    Mujeres en el póker: nuevas voces y un debate que no se apaga

    La etapa de Murcia dejó también espacio para hablar del papel de la mujer en el póker, a raíz de la charla con Gianna, una de las nuevas casters del CNP junto a John Wayne, Paddy y Antonio González, que debutó nada menos que comentando las World Series y el Triton. Su perfil, cercano y con fuerte presencia en redes, ilustra bien hacia dónde caminan las retransmisiones: menos comentarista puramente técnico y más figura capaz de conectar con comunidades a las que el póker no suele llegar.

    El debate de fondo volvió con la polémica en torno a Aubrey Williams, jugadora trans que alcanzó la mesa final del evento Ladies de las World Series y fue criticada por un sector de la comunidad. La lectura desde el programa fue clara: en una disciplina mental como el póker, donde no hay ventaja física en juego, esa crítica se sostiene poco. Sirvió además para recordar la particularidad normativa de Nevada, donde no se puede discriminar por sexo y de ahí que los torneos femeninos permitan la inscripción de hombres a cambio de un buy-in mucho más alto, y para reivindicar el valor de los torneos Ladies como herramienta de integración, no de segregación: una vía para que más mujeres pierdan el miedo a acercarse a las mesas.


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  • Del Mundial a las mesas: futbolistas con brazalete, récord en Málaga y un verano de póker que ya arranca

    Del Mundial a las mesas: futbolistas con brazalete, récord en Málaga y un verano de póker que ya arranca

    El Mundial de fútbol lo ocupa todo estos días —algo que llevamos meses siguiendo de cerca en nuestra sección de apuestas y deporte—, pero el póker tiene su propio calendario y esta semana ha venido cargado: futbolistas que esconden un brazalete de las World Series, una nueva remesa de resultados de la Armada, récord en Málaga y el pistoletazo de salida del verano de torneos presenciales en España. Repasamos lo que de verdad importa.

    Fútbol y póker: dos mundos que se cruzan más de lo que parece

    La relación entre el balón y la baraja es más estrecha de lo que suele pensarse. Hay futbolistas profesionales que conservan un brazalete de las World Series of Poker, y el caso más sólido es el del alemán Max Kruse, internacional en su día con Alemania y habitual de las series durante años.

    El mapa de brazaletes por países dibuja, además, un retrato fiel del póker mundial. Entre las selecciones presentes en el Mundial, Estados Unidos arrasa con 33, seguido a mucha distancia por Canadá (5), Japón (3) o Alemania (3). España aparece de la mano de Adrián Mateos. La foto confirma lo de siempre: en torno al 80% de los brazaletes son estadounidenses, sencillamente porque lo es la inmensa mayoría del campo.

    El vínculo tiene también su lado más cercano. Adrián Mateos, atlético confeso, recibió en su día una camiseta firmada por la plantilla del Atlético y un audio de felicitación de Koke: la prueba de que los futbolistas saben perfectamente quién es y siguen su carrera. Mateos, que acumula cerca de 13 millones de dólares en su racha reciente sumando World Series y Triton, sigue esperando esa asignatura pendiente que muchos reclaman para él: un saque de honor en el Metropolitano.

    La Armada en Las Vegas: un noveno brazalete y nuevas licencias en España

    La semana volvió a dejar resultados españoles en las World Series. Francisco Trujillo fue el mejor de los nuestros en el Mini Main, con un 23.º puesto por 60.600 dólares; en ese mismo evento, David Tobar acabó 50.º e Iñaki Sol 45.º, ambos por unos 33.000 dólares. Adrián Mateos prolongó su gran momento llevándose un torneo de la serie Summer Classic por 267.000 dólares, y Sergio Martínez firmó un quinto puesto por 275.000 dólares en un Hold’em de buy-in alto. En el cuadro femenino, la alicantina Lucía Navarro fue quinta en un torneo de 1.600 dólares por unos 32.000.

    El gran nombre extranjero de la semana fue el británico Benny Glazer, que se adjudicó uno de los eventos de mayor prestigio del festival, el Players Championship de 50.000 dólares: 1,3 millones de dólares, el trofeo Chip Reese y su noveno brazalete, una cifra que solo superan Phil Hellmuth (17), Phil Ivey (11) y el trío histórico de Doyle Brunson, Erik Seidel y Johnny Chan (10).

    Más allá de los podios, la semana dejó varios debates. La plataforma de staking Stake Kings abrió la posibilidad de invertir en jugadores del Main Event comprando participaciones. La taiwanesa Michelle Chin, tras conquistar el brazalete del Limit 2-7 Triple Draw, cuestionó si el póker es de verdad un entorno inclusivo para las mujeres y denunció comentarios despectivos normalizados y episodios de acoso que siguen alejando a potenciales jugadoras. En el plano solidario, el evento Cups for Kids, organizado junto al World Poker Tour, destinó lo recaudado a becas universitarias. Y en lo regulatorio, la DGOJ ha dado luz verde a Winamax para ampliar su oferta en España con licencias de blackjack, máquinas de azar y ruleta —incluida la modalidad en vivo—, un paso que lleva al operador más allá del póker y las apuestas deportivas hacia el casino online.

    CNP Murcia: el verano presencial empieza en Odiseo

    El lunes 29 de junio arranca la tercera etapa del Circuito Nacional de Póker Winamax en el complejo de ocio Odiseo de Murcia, y la parada llega lanzada. Los satélites se han disparado: sumando las vías de Winamax y las del propio casino, se hablaba ya de cerca de 200 entradas antes incluso de empezar.

    Odiseo es mucho más que un casino —salas de juego, varios restaurantes y una de las discotecas más en boga de Murcia— y, como guiño al Mundial, emitirá los partidos en pantalla gigante a la hora de los torneos. La novedad competitiva llega en el formato Mystery Bounty: con Mustafa Kanit en Las Vegas como casi todo el Team Pro, será Ramón Fernández —en plena temporada de ensueño tras ganar en Sevilla— quien tome el relevo como cabeza de cartel.

    PokerStars Open Málaga: récord pese a las fechas

    El PokerStars Open de Málaga no para de crecer. Pese a coincidir con las World Series y tener a buena parte de los jugadores potenciales en Las Vegas, el festival ha vuelto a marcar récord en su Main Event con 1.753 entradas y 63 nacionalidades representadas. Málaga en junio es una oferta que se vende sola, una alternativa potente a Las Vegas que muchos jugadores sopesaron seriamente frente al viaje a Estados Unidos. El segundo PokerStars Open del año llegará en agosto al Casino Barcelona, coincidiendo con el EPT.

    Sevilla y Milán: el circuito no descansa

    Fuera del foco de Las Vegas, otros dos eventos cerraron una gran semana. En el Casino Admiral Sevilla, la tercera etapa de las Queen Poker Series volvió a crecer: 550 jugadores en el Main Event, 66 de ellos en premios, y un primer puesto de 21.000 euros para un buy-in de 250 —la victoria fue para el catalán Ricard—. Y fuera de nuestras fronteras, el Gladiator Series aterrizó en Milán con números de vértigo: 158 jugadores en el High Roller y 1.238 en el Main Event, con 25.000 euros para el ganador más otros 25.000 en bounties, en una mesa final dominada por Italia. La agenda ya mira a septiembre: el Vamos Poker Tour vuelve a Milán la primera semana de mes con medio millón garantizado, y la final del Gladiator se jugará del 21 al 27 de septiembre en Troia (Portugal).


    Todos los lunes repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí.

  • Adrián Mateos hace historia con su sexto brazalete y las WSOP no dejan de dar historias

    Adrián Mateos hace historia con su sexto brazalete y las WSOP no dejan de dar historias

    Las World Series of Poker llevan semanas siendo un generador inagotable de contenido: victorias históricas, polémicas, trampas en directo y debates que van más allá de los resultados. Esta semana tuvo un protagonista claro, pero los márgenes también merecen atención.

    Adrián Mateos: sexto brazalete y $4,3 millones más

    El madrileño vuelve a escribir historia. Adrián Mateos ganó el Super High Roller de 250.000 dólares de buy-in y añadió 4.334.411 dólares a una temporada que ya parecía imposible de superar. Solo tres semanas antes había conseguido en Montenegro el mayor premio de la historia del póker español. Ahora este se convierte en el segundo.

    Si se suman los 6,37 millones de Triton, varios ITM intermedios y ganancias online, la cifra ronda los 13 millones de dólares en menos de un mes. Con 31 años y más de una década en el circuito, es el quinto jugador de la All Time Money List mundial con más de 67 millones de dólares en torneos en vivo.

    La ceremonia de entrega del brazalete tiene algo especial. En una sala con casi 2.000 mesas, todo se detiene: no se juega ninguna mano, los jugadores se ponen en pie y suena el himno nacional del ganador. Mateos lo ha escuchado seis veces ya. Raúl García, enviado especial de Winamax en Las Vegas, lo vivió desde dentro: «Cuando ves a un jugador que domina la mesa, que gestiona el bote con esa claridad, sabes que lo va a hacer bien. Y debajo de las cámaras, reconozco que levantaba el puño.»

    La humildad de Mateos al hablar de sus resultados sigue siendo una de sus marcas. Donde otros sacarían pecho, él recurre al EV: «Igual que el año pasado runeé por debajo del EV, este año estoy muy por encima.» Lo más llamativo de ese análisis es que en sus manos, la afirmación es completamente creíble.

    El Hall of Fame cambia las reglas: este año pueden entrar hasta seis

    El Salón de la Fama del Póker Mundial lleva años con la misma queja: una sola persona investida por año es poco para la cantidad de nombres que merecen reconocimiento. Este año cambia el sistema. Cualquier candidato que supere los 22 votos —dos tercios de los 33 miembros vivos del Hall of Fame— entra automáticamente, sin límite de plazas.

    La votación popular ya ha cerrado. Los ocho finalistas elegidos por la comunidad pasan ahora al escrutinio de los propios miembros. Lo más probable es que entren dos o tres. Pero matemáticamente podrían ser hasta seis.

    El debate de fondo sigue siendo el mismo: figuras que han construido el ecosistema del póker moderno —Isai Scheinberg (fundador de PokerStars), Matt Savage (cofundador de las reglas de torneos)— siguen esperando mientras los focos recaen casi siempre en jugadores. Juan Carlos Mortensen, todavía el único español en el Hall of Fame entre 63 elegidos, seguirá siendo por ahora el único compatriota en ese grupo.

    Trampas en directo en el estreno del club Partouche de París

    La inauguración del nuevo club Partouche junto al Arco del Triunfo —8.500 metros cuadrados, seis plantas, 53 mesas de póker y una inversión de más de 100 millones de euros— tuvo un invitado no deseado: la trampa en directo.

    Las cámaras de seguridad del propio local grabaron a dos individuos de pie, con traje y teléfono en mano, capturando en tiempo real las señales RFID de las cartas para pasarle la información a un cómplice sentado en mesa. La operación fue tan burda —de pie, a la vista, susurrando al oído— que más de uno especuló con que era publicidad encubierta. No lo era. Las cámaras de los casinos trabajan en ultra alta definición y les vieron hasta el último detalle. Los capturaron enseguida.

    El resultado: Partouche salió en todos los telediarios del mundo, aunque no exactamente por lo que hubiera querido en su inauguración.

    Negreanu, Cabrel, Kasuf: el póker tiene sus personajes

    Daniel Negreanu escribió en su blog que un «jugador perturbador» había espantado a participantes del $250.000 High Roller —el mismo que ganó Mateos—. Sin nombrarlo, la comunidad apunta de forma casi unánime a Martin Cabrel, el jugador checo que lleva semanas generando más clips virales que resultados. Los números lo confirman: siete registros menos en ese evento con respecto al año anterior, coincidiendo con la presencia de Cabrel.

    La paradoja es conocida: Cabrel bordea los límites del reglamento de forma sistemática, sus vídeos se viralizan constantemente y, al mismo tiempo, World Series no puede ignorar el alcance que genera. Incluso Negreanu, que es imagen de GGI y habitualmente comedido, le llamó la atención desde otra mesa pidiéndole que se callara. El debate sobre si este perfil de jugador hace bien o mal al póker seguirá mientras el algoritmo siga premiando sus clips.

    William Kasuf, baneado el año pasado tras ser expulsado en varios eventos por pasarse de la raya con el personal de seguridad —su diferencia con Cabrel es que pierde los papeles y no sabe parar—, ha anunciado su regreso para las tres últimas semanas del festival, Main Event incluido. Todo apunta a un acuerdo con la organización. El contenido, garantizado.

    Winamax Poker Open en septiembre: los jugadores españoles pueden clasificarse

    Winamax ha confirmado la vuelta del Winamax Poker Open. La cita será del 22 al 27 de septiembre en Aix-les-Bains, en los Alpes franceses. Main Event de 500 euros, formato Seismics y toda la propuesta de entretenimiento que rodea a estos eventos: quizzes, fiestas, dinámicas propias de la marca.

    La novedad para el mercado español es importante: los jugadores españoles podrán clasificarse vía satélites por primera vez en este formato, con paquetes de 1.650 euros accesibles desde inscripciones de 125 euros. En ediciones anteriores esa posibilidad no existía para los de aquí. Quien no llegue en septiembre a Aix-les-Bains tendrá que haberlo intentado.

    El circuito español

    En el plano nacional, la atención sigue puesta en cómo se está moviendo el calendario de torneos presenciales. Las WSOP Circuit en Casino Gran Vía Madrid, confirmadas del 23 de octubre al 2 de noviembre con once torneos con anillo, marcarán uno de los grandes momentos del otoño para el póker nacional. El diseño de los anillos incorporará la cúpula de Casino Gran Vía como elemento diferenciador: un guiño a la sede que conecta el premio más reconocible del circuito con su primera parada en España.

    El Circuito Nacional de Póker Winamax sigue activo, con paradas que van consolidando presencia en diferentes puntos del país. El calendario de verano y otoño se perfila con varias fechas en casinos de distintas comunidades.

    En Las Vegas, la Armada española continúa con presencia activa. Sergio Martínez acumula ya uno de los mejores resultados de la temporada con su tercer puesto en el High Roller de 25.000 de PLO (más de un millón de dólares). Joan Crespi también suma, con dos resultados destacados en el Win Classic que le han reportado más de 500.000 dólares en pocas semanas.


    Todos los lunes repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí.

  • Las WSOP miran a España: Madrid estrena calendario mientras la Armada busca su primer brazalete en Las Vegas

    Las WSOP miran a España: Madrid estrena calendario mientras la Armada busca su primer brazalete en Las Vegas

    Madrid acogerá por primera vez una parada de las WSOP Circuit. Casino Gran Vía repartirá once anillos entre el 23 de octubre y el 2 de noviembre, mientras en Las Vegas los jugadores españoles buscan el primer brazalete de la temporada.

    Once anillos de las WSOP Circuit en Madrid

    Casino Gran Vía Madrid acogerá la primera parada de las WSOP Circuit celebrada en España. Aunque todavía falta por conocer la programación completa del festival, ya se han anunciado los once torneos que entregarán anillo.

    El calendario combina diferentes estructuras, modalidades y niveles de entrada. El festival arranca con un Mini Main Event de 300 euros, una de las inscripciones más accesibles y probablemente uno de los torneos con mayor participación. La oferta incluye también formatos Mystery Bounty, Progressive Knockout, Senior, Omaha, Deep Stack, Super Stack y Big Stack, además de un High Roller de 2.500 euros y un Main Event de 1.500 euros.

    Más allá de los eventos con anillo, se espera una programación de torneos paralelos y satélites clasificatorios, tanto presenciales como online, que permitirá que jugadores con diferentes niveles de banca puedan acceder a los eventos principales.

    El diseño de los anillos incorporará un elemento vinculado a la sede: la cúpula de Casino Gran Vía, conectando uno de los premios más reconocibles del póker mundial con su primera parada en España.

    La Armada española busca su primer brazalete

    En Las Vegas, las primeras semanas han dejado varias aproximaciones españolas a las mesas finales sin que haya llegado todavía el primer brazalete.

    Jorge Ufano consiguió una cuarta posición en un evento de Limit Hold’em por alrededor de 40.000 dólares. Ignacio Morón también alcanzó una mesa final durante las primeras jornadas, mientras otros jugadores han firmado recorridos destacados en algunos de los primeros High Rollers del calendario.

    Adrián Mateos vuelve a Las Vegas como una de las principales referencias del póker español tras conseguir en Montenegro el mayor premio de su carrera y el mayor resultado registrado por un jugador español: 6,37 millones de dólares. Su participación en esta edición es una de las más seguidas por el entorno nacional.

    España acumula 29 brazaletes en su historia. Mateos lidera el palmarés con cinco títulos, seguido de Carlos Mortensen y Sergio Aído entre los jugadores que han repetido victoria.

    Una parte importante de los jugadores nacionales suele incorporarse más adelante, coincidiendo con la proximidad del Main Event y con los torneos más esperados del calendario.

    Ricardinho, nuevo embajador de Winamax

    Winamax ha incorporado a Ricardinho como nuevo embajador de la marca. Considerado uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol sala, el portugués lleva tiempo mostrando interés por el póker y participando en torneos con regularidad creciente.

    Su fichaje supone una apuesta diferente para la marca, cuyo equipo español había estado formado principalmente por jugadores profesionales. El perfil de Ricardinho permite conectar el póker con una audiencia procedente del mundo del deporte y ampliar el alcance de la marca más allá de los perfiles puramente competitivos.

    Nuevos métodos de pago en las WSOP

    Esta edición incorpora la posibilidad de pagar inscripciones y recibir premios mediante activos digitales. La medida responde a una demanda recurrente entre los jugadores internacionales, especialmente quienes mantienen parte de su banca en criptomonedas o dinero electrónico. Otros circuitos de High Rollers ya utilizaban habitualmente estas fórmulas; su integración en las World Series facilita el movimiento de grandes cantidades y reduce algunas fricciones relacionadas con el efectivo y las transferencias internacionales.

    Las Mini WSOP, la alternativa online

    Los jugadores que no viajen a Las Vegas pueden participar en una versión adaptada del calendario a través de las Mini WSOP de Winamax. El festival replica buena parte de los eventos del campeonato reduciendo las inscripciones aproximadamente a una centésima parte: un torneo de 1.000 dólares pasa a costar cerca de 10 euros.

    En España existe un límite regulatorio de 250 euros por inscripción, lo que impide reproducir los eventos más caros con la misma equivalencia. El Mini Main Event cuenta con 150.000 euros garantizados y la versión online del Main Event alcanza los 400.000 euros garantizados.

    Nombres propios del inicio del campeonato

    Las primeras semanas han dejado varios protagonistas internacionales. Kristen Foxen ganó un evento de 25.000 dólares y continúa consolidándose entre los mejores jugadores del circuito. Artur Martirosian sumó un nuevo brazalete con un premio superior al millón de dólares. Naoya Kihara se convirtió en uno de los grandes protagonistas del inicio al ganar dos brazaletes en modalidades diferentes en jornadas consecutivas.

    Una edición todavía abierta para el póker español

    Todavía quedan numerosos torneos por disputarse, muchos jugadores nacionales deben incorporarse y el Main Event permanece en el horizonte como la gran cita del campeonato.

    El desembarco de las WSOP Circuit en Madrid añade una nueva dimensión a la temporada: por primera vez, los jugadores españoles podrán perseguir un anillo oficial de las World Series sin salir del país.

    Este artículo se ha realizado gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí:

  • Barney Boatman, el millón del Mystery Bounty y una WSOP que no para de dar historias

    Barney Boatman, el millón del Mystery Bounty y una WSOP que no para de dar historias

    Las World Series of Poker llevan semanas generando historias que van más allá de los resultados. La edición de 2026 no es una excepción: en poco más de dos semanas ya ha dejado episodios que hablan de disciplina, dinero, respeto al circuito y suerte absoluta. Todo a la vez.

    Alan Keating y el asiento vacío

    Uno de los momentos más comentados de las primeras jornadas lo protagonizó Alan Keating. El jugador habitual de partidas privadas de alto voltaje estaba inscrito en el evento Heads Up de $25.000, donde le había correspondido en el cuadro nada menos que Adrián Mateos como rival. Keating no apareció. Llamó para avisar de que no iba a jugar, sus $25.000 fueron al bote y Mateos avanzó directamente a la siguiente ronda.

    El episodio generó debate. En un torneo heads up, el formato no permite ausencias sin consecuencias: hay un rival asignado, un cuadro trazado, y la inasistencia afecta directamente a otra persona. Keating venía de ganar cerca de un millón de dólares en una partida de cash en The Lodge, que en los últimos meses había reabierto tras una investigación sin cargos. Para alguien en esa situación, un buy-in de $25.000 puede parecer menor, pero el argumento económico no resuelve la cuestión del compromiso con el circuito.

    El debate de las reentradas, con números reales sobre la mesa

    La semana también trajo a primer plano uno de los debates recurrentes del póker de torneo: las reentradas ilimitadas. El detonante fue la circulación de un dato —luego desmentido por el propio implicado— que atribuía a Jesse Loniis hasta 23 recompras en un único evento de $25.000. El jugador aclaró en X que su máximo personal son nueve reentradas, registradas en el Super Main Event de las WSOP Paradise.

    Nueve sigue siendo un número que da para pensar. El modelo de reentradas ilimitadas tiene defensores y detractores dentro del circuito. A favor: engrosa los premios, da segundas oportunidades ante bad beats y atrae a jugadores recreacionales con capital suficiente. En contra: genera asimetría entre quienes pueden sostener múltiples balas y quienes no. El Main Event de Las Vegas sigue siendo freeze out, y no es una coincidencia: con 9.735 entradas el año pasado y primer premio de diez millones de dólares, la organización no necesita reentradas para justificar el escenario.

    Un sobre, un millón y un jugador que nadie conocía

    La imagen más llamativa de la semana la dejó un Mystery Bounty de $550. Un jugador sin prácticamente historial en Hendon Mob —carrera acumulada inferior a $20.000— llegó al dinero, eliminó a un rival y escogió un sobre en la urna de bounties. Dentro había un millón de dólares.

    El vídeo de su reacción circuló rápidamente. La mecánica del Mystery Bounty hace posible este tipo de momentos: el dinero de los bounties se distribuye en sobres de valores muy distintos, y el premio máximo puede ser descomunal en relación al buy-in. Es una de las pocas situaciones en el póker donde la suerte pura puede cambiar una vida en unos segundos, independientemente del nivel del jugador.

    Shawne Deep y los chicken fingers

    El vigente Player of the Year de las WSOP protagonizó una de las apuestas más comentadas de la semana. Daniel Negreanu y Ben Lamb le ofrecieron 250.000 dólares si dejaba de comer chicken fingers durante el mes y medio que duran las Series. Deep respondió que podría hacerlo con más de un 65% de probabilidades, y que no lo iba a hacer de todas formas. Las partidas de pollo siguen en pie.

    Netflix lleva los casinos de Las Vegas al presente

    Se confirmó que Netflix tiene en producción una serie titulada The Roman, protagonizada por Oscar Isaac. La ficción se ambienta en la Las Vegas actual y sigue a un presidente de casino inmerso en un entorno competitivo y despiadado. El reparto incluye también a Betty Gilpin, Alec Baldwin y David Costable.

    Lo relevante de la propuesta es el cambio de marco. La mayoría de producciones ambientadas en Las Vegas han recurrido al imaginario de la mafia italoamericana y los años setenta. The Roman apunta a retratar la industria del juego tal como opera hoy, con las grandes corporaciones como protagonistas y sin necesidad de recurrir al pasado para generar tensión dramática.

    Romain Lewis deja el Team Pro de Winamax

    Tras casi una década como embajador del operador francés, el jugador galo Romain Lewis ha anunciado su salida del Team Pro de Winamax. Lewis se incorporó al equipo en 2017 y acumula más de 4,3 millones de dólares en ganancias durante ese período. No hay declaraciones públicas que expliquen el motivo del fin de la relación, ni por parte del jugador ni del operador.

    El Mundial, en directo desde la app de Winamax

    A partir del inicio del Mundial de Fútbol 2026, Winamax retransmitirá todos los partidos en directo dentro de su aplicación, integrados en la pantalla del evento sobre el que el usuario esté apostando. Sin suscripción adicional. Será, según confirman desde la plataforma, el único operador con cobertura completa del torneo en streaming, incluidos partidos sin presencia española que normalmente no encuentran hueco en la televisión abierta.

    Barney Boatman: la historia del Hendon Mob desde dentro

    La semana dejó también una conversación extraordinaria con Barney Boatman, jugador inglés de 68 años, miembro fundador del Hendon Mob y uno de los personajes más queridos del circuito internacional. Boatman lleva décadas en el póker y acaba de cerrar uno de los mejores capítulos de su carrera: victoria en el EPT de París en 2024, más de 1,2 millones de euros de premio y fichaje por PokerStars, todo en el mismo año en que se casó por primera vez.

    Repasó los orígenes del grupo: cuatro amigos de Hendon —él mismo, su hermano Ross, Joe Beevers y Ram Vaswani— que empezaron jugando en locales del norte de Londres y acabaron construyendo la base de datos de jugadores de póker más importante de la historia del juego. Lo que arrancó como un blog para darse visibilidad y buscar patrocinio fue evolucionando, gracias al desarrollo de una base de datos relacional, hacia la plataforma de referencia mundial que hoy sigue siendo Hendon Mob, integrada en el Global Poker Index con cerca de un millón de jugadores registrados.

    Uno de los episodios más reveladores fue la negociación con Prima Poker. Boatman contó cómo, en una reunión de media hora en una estación de tren, cuando les ofrecieron cien mil dólares, respondió que si les daban un millón el impacto mediático compensaría con creces la diferencia. Se lo concedieron, con un porcentaje de las ganancias de vuelta para el operador. Fue el mayor acuerdo de patrocinio del póker europeo hasta ese momento.

    Vino después una etapa con Full Tilt —Boatman fue de los primeros jugadores europeos en firmar con la plataforma, cuando Howard Lederer lo llamó buscando cara visible en el mercado continental— y la venta de la página a GPI tras el Black Friday, cuando el modelo de negocio que sostenía el proyecto desapareció de golpe.

    De España habló con afecto. Ha vivido aquí en dos etapas distintas: primero en Barcelona, con dieciocho años, recién salido del Londres de posguerra franquista y sin más equipaje que una moto. Más tarde en Madrid, donde compró un piso en Lavapiés en 2013. El Brexit complicó el regreso. Cuando ganó el EPT de París ya residía en Londres, donde las ganancias del póker no tributan. El contraste con la fiscalidad española —que habría reclamado más de la mitad del premio— no pasó desapercibido en la conversación.

    Sobre Adrián Mateos fue directo: le da un poco de miedo. Es capaz de no verle cometer ningún error. «Si no es el mejor jugador del mundo, no sé quién lo es», dijo.

    Boatman sigue activo en el circuito. Actualmente colabora con Party Poker, cuya gira europea ha pasado recientemente por Sevilla y Madrid con números muy por encima de lo esperado. Tiene dudas sobre si viajar este verano a Las Vegas: el Mundial de Fútbol pesa en la decisión.

    El circuito español

    En la Armada de la semana, José Aguilera se impuso en el Main Event del CEP Madrid por más de 50.000 euros, con Joan Escrigas como finalista. Alejandro Asenjo ganó el Main Event del Battle of Malta Summer Edition 2026 con 94.520 euros tras un acuerdo a cuatro bandas en un torneo de 2.667 entradas. Joan Baltasar sumó el mayor premio online de su carrera, 244.000 dólares, en el Win Summer Classic con un field de 1.492 entradas.

    Sixers completó su parada en Tánger con 329 registros en el Main Event, veinte más que en 2025. La Liga Nacional de Póker Winamax pasó por Badajoz con 99 entradas. Y las Gran Vía Póker Series del Casino de Gran Vía cerraron su edición anual con 523 participantes y 23.500 euros para el ganador.


    Todos los lunes repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker.

  • Adrián Mateos hace historia en Montenegro: 6,37 millones en el Triton Invitational

    Adrián Mateos hace historia en Montenegro: 6,37 millones en el Triton Invitational

    Mayor premio de la historia del póker español, séptimo puesto en la All Time Money List y un torneo cerrado con dos parejas que sobrevivieron al peor river posible. La semana deja además debate abierto sobre la mano de Mestre en Montecarlo, las nuevas reglas de la WSOP y el ranking de la década de CardPlayer.

    Adrián Mateos se ha proclamado campeón del Triton Invitational de Montenegro y se lleva 6.370.000 dólares, el mayor premio jamás conseguido por un jugador español en cualquier formato y el mayor de su propia carrera. El torneo, de 200.000 dólares de buy-in, cerró el heads-up frente al bielorruso Alexey Lozuyk en una mesa final con el rail español al completo —familia y amigos incluidos— siguiendo cada mano.

    La victoria llegó con una historia: dos parejas que dominaban hasta que el river igualó al rival, un equilibrio de fuerzas que pareció decidir el torneo en contra y una recuperación posterior que terminó con un 6 en el flop y un 3 inofensivo en el river. Mateos pasa de los 3,2 a los 6,3 millones en un solo torneo, se coloca séptimo en la All Time Money List mundial con más de 61 millones de dólares en ganancias en vivo, y suma su tercer título Triton tras los conseguidos en Jeju y en Montenegro en mayo de 2024 —donde, casualmente, también pinchó un 200.000 quedando segundo—.

    Tras levantar el trofeo, Mateos no se tomó la tarde libre: confirmó en entrevista que se registraba directamente para el Main Event de 100.000 dólares que arrancaba en paralelo. Compite de nuevo desde el primer flight.

    La mano de Raúl Mestre sigue dando que hablar

    Una semana después, la eliminación de Raúl Mestre en séptima posición del Main Event del EPT Montecarlo continúa generando análisis en la comunidad. El movimiento —un 4-bet all-in preflop con rey-nueve frente al chipleader Binder, que pagó con AK y ganó— se ha defendido públicamente por el propio Mestre como parte de una estrategia preparada de antemano: hacerse pronto con el control del table image para que el resto de regulares jugaran después contra él en piloto automático.

    El consenso entre analistas es que la jugada es heterodoxa, no estándar y probablemente «pasada de rosca» desde la teoría pura, pero coherente con un perfil de jugador que prioriza el EV futuro y que minimiza el peso del ICM en mesas finales donde se reincide. Si la jugada no se estampa, nadie habla de ella. Y si la hace un jugador con menos pedigrí, los comentarios serían bastante menos benévolos. Mestre llegaba a la mesa final segundo en fichas tras quince años sin jugar EPTs en vivo, y se llevó 130.000 euros por la séptima posición.

    Auriculares, IA y la próxima cumbre de la TDA

    Matt Savage ha anticipado que la Tournament Directors Association llevará a su próximo summit el debate sobre la prohibición de auriculares en mesa. El detonante son los AirPods con cámara que Apple está probando: no por la grabación en sí, sino porque pueden alimentar herramientas de IA capaces de procesar lo que el jugador tiene delante y devolverle lecturas en tiempo real.

    El precedente más citado es el del ajedrez: tras el caso Magnus Carlsen-Hans Niemann de 2022, la federación internacional implantó detectores de radiofrecuencia en los torneos de élite. Para el póker, el panorama queda abierto. Restricciones por niveles (mesas televisadas y fases finales como zonas más estrictas), controles aleatorios, sanciones disuasorias e incluso inhibidores en eventos high stakes aparecen como vías intermedias. La posición más extrema —prohibir gafas, capuchas, mascarillas y auriculares para diferenciar al máximo el póker en vivo del online— gana adeptos entre quienes defienden que el live y el online son ya dos deportes mentales distintos.

    La WSOP estrena rating de crupieres

    La WSOP incorpora este año, a través de su aplicación oficial, un sistema de puntuación de uno a cinco estrellas para evaluar a los crupieres. Premiará a los mejor valorados de cada evento con brazalete: 1.000 dólares por evento, repartidos entre los tres primeros (500/300/200). Cien mil dólares en total a lo largo del festival.

    El riesgo señalado es el obvio: que el rating se convierta en un termómetro de popularidad y de bad beats antes que de desempeño profesional. Las soluciones planteadas pasan por filtrar perfiles de votante con requisitos mínimos, segmentar la votación por aspectos concretos (técnica, rapidez, trato, gestión de mesa) y aplicar algoritmos que desactiven el voto reactivo de los recién eliminados. La medida se valora positivamente como reconocimiento al colectivo más invisible del ecosistema en vivo, aunque con margen de mejora en la implementación.

    La lista CardPlayer de la década: Mateos tercero, ahora con un argumento más

    La revista CardPlayer publicó su ranking de mejores jugadores del periodo 2016-2026: Stephen Chidwick primero, Alex Foxen segundo, Adrián Mateos tercero. Cierran el top diez Jason Koon, David Peters, Sam Soverel, Jeremy Ausmus, Sam Winter, Isaac Haxton y Cary Katz.

    Las ausencias notables —Bryn Kenney, Mikita Badziakouski, Artur Martirosian, Justin Bonomo, Kristen Foxen— alimentan el debate sobre lo subjetivo de cualquier lista de este tipo y sobre la dificultad de medir talento sin entrar a auditar varianza, manos jugadas y decisiones en mesas televisadas. Con la victoria en Montenegro fresca, el caso de Mateos para escalar posiciones en próximas ediciones queda reforzado.

    Más noticias de la semana pasada

    Patrick Leonard ha sido el primer jugador en confirmar públicamente que la WSOP le ha denegado el permiso para lucir parches de su patrocinador (CoinPoker) durante el festival. La regla 52, recién implementada, exige autorización por escrito con al menos 24 horas de antelación para mostrar cualquier logo promocional en mesa televisada o contenido grabado. La regla 55 prohíbe además cubrir el rostro con gafas de sol, capuchas o accesorios que dificulten la identificación facial. El sector observa con atención cómo se aplicará el criterio y qué salas quedarán fuera del marco autorizado.

    La WSOP ha fichado a Joe Stapleton como nuevo comentarista para sus retransmisiones, tras la salida del caster del EPT después de quince años. La emisión del Main Event y de la mesa televisada vuelve a ESPN este año, y la cobertura general se mantendrá en abierto en el canal de YouTube de la WSOP.

    Patrik Antonius ha confirmado que no jugará torneos de la WSOP, pero sí acudirá a Las Vegas como cada año a las partidas de cash que rodean al festival. CoinPoker se incorpora como sponsor oficial de las Triton Montenegro Series.

    Curiosidades de la semana: la jugadora británica Lilian Welch, de 83 años, ganó el Main Event del 888Live de Blackpool tras un acuerdo a tres con el chip lead (31.390 libras). El creador de contenido canadiense Kevin Martin estrena Poker Wars, un formato propio que mezcla reality, convivencia y póker con 50.000 dólares en juego.

    El circuito español

    En el plano nacional, la semana cerró con cuatro paradas activas. El 888Live de Barcelona afrontó su mesa final del Main Event con 50.000 euros para el campeón y registró 714 jugadores en el Opening. La Beyond de Málaga —primera parada del año de la serie grande— batió récord de asistencia en su High Roller con 102 entradas (30.000 euros para Galiano), y mantiene en juego un Main Event de 25.000 al ganador. La Liga Nacional de Póker Winamax pasó por el Casino Mediterráneo de Ondara con 123 entradas en el Main, camino de su próxima parada en Badajoz (3-7 de junio). Y los Niners de PokerRed Esports disputaron una parada en el Casino de Asturias con 111 entradas en el Main, antes de su próxima cita en Tánger del 2 al 7 de junio.


    Este artículo ha sido posible gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker.

  • El póker español se mueve entre Montecarlo, Madrid, Estoril y Sevilla

    El póker español se mueve entre Montecarlo, Madrid, Estoril y Sevilla

    Ha sido una semana rara en el buen sentido. Sin un único foco, sin una sola historia que lo absorbiera todo. La actualidad se repartió entre Montecarlo, Madrid, Estoril y Sevilla, con protagonistas distintos y formatos diferentes, y el resultado fue una imagen bastante fiel de por dónde va el póker español en este momento.

    Raúl Mestre y la mano que da que hablar

    El nombre propio de la semana fue Raúl Mestre. Su séptima posición en el Main Event del EPT Montecarlo habría pasado como un buen resultado más si no fuera por cómo acabó su torneo.
    Mestre llegó a la mesa final segundo en fichas. Con opciones reales. Su eliminación llegó con un movimiento agresivo preflop con rey-nueve que generó debate inmediato entre jugadores, aficionados y analistas. El tipo de debate que solo aparece cuando hay algo que discutir de verdad.

    No es la primera vez que Mestre polariza opiniones. Su perfil como jugador —muy ligado al cálculo, a la formación de otros y a una forma de competir que no siempre encaja con la lectura más conservadora del ICM— explica por qué esa mano no se olvidó en cuanto el torneo siguió adelante. Jugó para ganar, no para sobrevivir. Eso gusta o no gusta, pero es coherente con lo que lleva años siendo.


    19 mesas finales y dos trofeos: el balance español en Montecarlo

    Más allá de Mestre, España tuvo una semana sólida en el Principado. Según la información compartida por Marca Póker, los jugadores españoles alcanzaron 19 mesas finales durante la parada, con dos victorias.

    Manuel Ferreño fue el más destacado: ganó el High Roller del Open y terminó quinto en otra de las pruebas. Mario Díaz se llevó el hiperturbo de 1.000 euros. También hubo actuaciones relevantes de Gabriel Valls, Adrián Jerez, Manuel Franco y Xavi Cortázar, que se quedó décimo en el Main Event, a un paso de la mesa final.

    Montecarlo es una parada cara. Para los high rollers el volumen de inversión es tan alto que varias mesas finales pueden no ser suficientes para cerrar una semana en positivo. Pero el conjunto del póker español —jugadores profesionales, semiprofesionales y perfiles menos mediáticos— volvió a demostrar que hay profundidad suficiente como para estar presente en distintos niveles sin depender de tres o cuatro nombres.

    PartyPoker en Madrid: más de lo esperado

    Si Montecarlo fue el escaparate internacional, Madrid dejó quizás la noticia más interesante del póker presencial en España.
    El PartyPoker Tour llegó al Casino Gran Vía después de haber debutado en España en Sevilla, donde ya dio señales claras de sus intenciones: 1.715 entradas y más de 364.000 euros en premios, como recogimos en Casino Noticias. Madrid era la prueba de fuego. Y la respuesta fue muy por encima de lo esperado: mesas llenas, listas de espera y una afluencia de jugadores españoles y británicos que Casino Gran Vía tuvo que gestionar sobre la marcha.

    Parte de la explicación está en cómo trabaja PartyPoker antes de llegar a la sala. La marca clasifica jugadores desde su plataforma online a través de satélites y campañas, de modo que el evento presencial no empieza cuando se abre el registro: empieza semanas antes en el entorno digital. Ese trasvase del online al casino físico es uno de los motores del crecimiento del circuito en España.

    Pero lo que más llama la atención no es el volumen, sino la propuesta. Frente al modelo habitual —apertura, Main Event, High Roller, clausura y algunos paralelos—, PartyPoker presentó un calendario de 16 torneos, 8 satélites y buy-ins desde 30 euros, con formatos de Omaha, six max, seven max, eight max y estructuras menos convencionales.

    El jugador español está acostumbrado a circuitos sólidos pero bastante intercambiables. Esta oferta se parece más a lo que se ve en calendarios internacionales, donde la variedad de modalidades y precios permite que distintos perfiles encuentren algo para jugar.

    El Mini Main Event fue uno de los grandes indicadores: participación elevada, trabajo previo de clasificación online visible, y una sensación general de que el circuito había entendido que para competir en España no basta con aparecer en el cartel.
    Si PartyPoker mantiene esta línea en futuras paradas, la combinación Sevilla-Madrid puede haber sido el punto de inflexión que el circuito necesitaba para consolidarse en el mercado nacional.

    Estoril bate su récord

    La semana también tuvo foco en Portugal. El Estoril Poker Fest superó las 2.000 entradas en el Main Event, batiendo el récord de participación para un torneo celebrado en el país. El perfil fue muy internacional, con gran presencia portuguesa y francesa, pero también con un número notable de jugadores españoles —algo que no sorprende dada la cercanía geográfica y el atractivo de Estoril y Cascais como destino.

    No hubo trofeo español destacado, aunque sí numerosas cajas y presencia activa en distintos eventos. Entre los nombres conocidos, César García, Leo Margets y Lucía Navarro.
    Estoril confirma algo que el sector ya sabe pero que no siempre se articula bien: cuando un festival permite combinar juego, turismo y experiencia fuera del casino, la propuesta llega a un perfil de jugador más amplio. El destino acaba siendo parte del producto.


    El Spanish Poker Festival cierra su etapa andaluza

    En clave nacional, Sevilla completó una nueva parada del Spanish Poker Festival en Casino Admiral Sevilla. El Main Event lo ganó un habitual de los tapetes online sevillanos, con recorrido dentro del propio circuito. Tras este cierre andaluz, el SPF descansa en junio y regresa en julio en el Casino de la Vila Joiosa, en Alicante.
    La presencia del circuito en Sevilla importa porque confirma que el mapa del póker en vivo no se reduce a Madrid, Barcelona o la Costa del Sol. Andalucía tiene espacio propio, especialmente cuando hay casinos capaces de sostener actividad continuada y comunidad local.

    Más noticias

    La TDA anunció que debatirá en su próxima cumbre la posible prohibición de auriculares en las mesas, una medida que surge ante la proliferación de dispositivos con cámara e inteligencia artificial. La discusión de fondo es la de siempre: proteger la integridad del juego sin deteriorar la experiencia del jugador en vivo.

    En Reino Unido, Lillian Welch, de 83 años, ganó el Main Event del 888poker Live Blackpool ante un field de 318 entradas. Una historia que vale lo que vale.

    En Estados Unidos sigue abierto el debate sobre las deducciones fiscales de pérdidas de juego, con implicaciones directas para jugadores de póker y apostadores deportivos. Dana White, presidente de UFC, ha intervenido públicamente defendiendo un marco regulado, argumentando que una fiscalidad mal diseñada empuja actividad hacia entornos ilegales.

    Y en París, el Grupo Partouche inauguró un nuevo Casino Club junto al Arco del Triunfo, con una inversión de más de 100 millones de euros y oferta de juegos de mesa, póker y eventos. Un movimiento relevante en una ciudad donde los casinos tradicionales siguen sin poder operar, pero donde el modelo de club de juego lleva años ganando terreno.

    Este artículo ha sido posible gracias a la colaboración con David Luzago y la información compartida a través de Marca Póker.

    Si aun no has escuchado el último programa de Marca Poker, te lo dejamos aquí:

  • El trabajo invisible que sostiene al póker profesional

    El trabajo invisible que sostiene al póker profesional

    Leo Margets permite asomarse a la preparación interna del Team Pro de Winamax, mientras Marc Durán abre una nueva vía de análisis sobre rendimiento mental, tilt y toma de decisiones. La actualidad se completa con Estoril, Las Vegas y el pulso de los circuitos nacionales.

    Detrás de los grandes resultados no solo hay talento, estudio y experiencia. También hay rutinas, convivencia, preparación mental, descanso, gestión emocional y una forma cada vez más completa de entender el rendimiento.

    En ese terreno menos visible aparece una de las claves del póker moderno: el jugador ya no compite únicamente contra sus rivales, sino también contra el cansancio, la presión, la dispersión, el tilt y la exigencia de un calendario cada vez más intenso.

    La experiencia de Leo Margets dentro del Team Pro de Winamax permite asomarse a esa parte poco visible del póker profesional: el trabajo colectivo que existe detrás de un juego aparentemente individual.

    El seminario del Team Pro de Winamax

    Winamax mantiene desde hace años una dinámica interna que refleja bien la evolución del póker de alto rendimiento. Una vez al año, sus jugadores profesionales se reúnen durante varios días en un entorno preparado para combinar deporte, sesiones técnicas, actividades de grupo y espacios de convivencia.

    El formato recuerda más a una concentración de alto rendimiento que a una simple reunión de equipo. Hay análisis de manos, debates sobre spots complejos, trabajo de performance, sesiones deportivas, cenas compartidas y actividades pensadas para reforzar vínculos entre jugadores que, en la mesa, siguen siendo rivales.

    La importancia de este tipo de encuentros está precisamente ahí. En un juego profundamente individual, pertenecer a un grupo puede convertirse en una ventaja emocional y competitiva. Compartir puntos de vista con jugadores de élite, escuchar razonamientos distintos y debatir decisiones estratégicas ayuda a ampliar la mirada del jugador.

    El valor no está solo en encontrar “la respuesta correcta”, sino en entender por qué un jugador toma una línea, qué información utiliza y cómo justifica una decisión bajo presión. Ese intercambio, cuando se produce entre profesionales de primer nivel, se convierte en una forma de entrenamiento difícil de replicar en solitario.

    Técnica, deporte y gestión emocional

    El seminario también muestra que el rendimiento en póker ya no puede separarse de otros factores. El descanso, la alimentación, la energía física, la concentración y la capacidad de sostener la presión tienen impacto directo en la toma de decisiones.

    El deporte ocupa un papel importante en estas convivencias. No como simple entretenimiento, sino como parte de una cultura de rendimiento más amplia. Pádel, tenis, fútbol, baloncesto, gimnasio o actividades grupales ayudan a romper la dinámica aislada del jugador y a trabajar desde otro lugar la competitividad, la comunicación y la resistencia mental.

    A eso se suman sesiones de performance y gestión emocional. En un entorno donde las decisiones económicas se toman bajo incertidumbre constante, la parte mental deja de ser un complemento y pasa a formar parte del núcleo competitivo.

    El póker moderno ya no se entiende solo desde la técnica. También se entiende desde la capacidad de convivir con la varianza, gestionar el cansancio, tomar mejores decisiones en los momentos finales del día y llegar con energía a los torneos que realmente importan.

    Estoril, una parada con mesa corta y ambiente Winamax

    El calendario inmediato mira ahora hacia el Estoril Poker Fest, una cita que reúne varios ingredientes atractivos para el jugador: formato de mesa corta, buy-ins accesibles, ambiente internacional y una ubicación con valor experiencial.

    El Casino Estoril, uno de los espacios de juego más emblemáticos de Europa, acoge un festival que conecta competición y ocio en un destino cercano a Lisboa y junto al Atlántico. La mesa corta añade además un punto diferencial, porque no es un formato tan habitual en el circuito europeo en vivo y suele generar más acción, más manos y más dinamismo.

    La presencia de jugadores clasificados y actividades paralelas refuerza esa dimensión social que Winamax ha convertido en parte de su identidad: quiz, encuentros con jugadores, competiciones fuera de la mesa y fiesta final para cerrar el festival.

    Estoril aparece así como algo más que una parada competitiva. Es una muestra de cómo algunos festivales de póker buscan ampliar la experiencia del jugador, mezclando torneo, viaje, comunidad y entretenimiento.

    Las Vegas en el horizonte

    Después de Estoril, todas las miradas se irán desplazando hacia Las Vegas. Las World Series of Poker vuelven a marcar el gran objetivo del verano para muchos profesionales, especialmente para quienes afrontan el Main Event como la cita central del año.

    Llegar bien al Main ya no depende solo de jugar mucho antes. Cada vez más jugadores priorizan la frescura mental, la gestión del calendario y la selección de torneos para no entrar agotados en el evento más importante del mundo.

    Ese enfoque refleja una madurez competitiva muy clara: en un torneo de tantos días, con miles de jugadores y una exigencia emocional enorme, el estado físico y mental puede pesar tanto como la preparación técnica.

    Las Vegas sigue siendo el gran escenario del póker mundial, pero también uno de los entornos más exigentes. Calor extremo, jornadas largas, presión mediática, torneos consecutivos y una oferta casi inabarcable obligan a tomar decisiones fuera de la mesa antes de poder tomarlas bien dentro de ella.

    ASES: el mental game como parte estructural del jugador

    La semana también trae una reflexión relevante sobre el trabajo mental en el póker con la llegada de la sección ASES, impulsada por Marc Durán. El enfoque va más allá del consejo superficial contra el tilt y entra en una cuestión de fondo: por qué muchos jugadores, incluso con años de experiencia, siguen reaccionando de forma automática ante la presión, la mala suerte o los errores.

    La idea central parte de los dos sistemas de pensamiento descritos por Daniel Kahneman: uno rápido, automático y emocional; y otro más lento, reflexivo y consciente.

    En póker, esta diferencia es especialmente importante. La mayoría de decisiones cotidianas se toman desde el piloto automático. El sistema reflexivo aparece en spots complejos, cuando el jugador necesita analizar rangos, líneas, tamaños o perfiles concretos. Pero ese sistema consume más energía y no siempre está disponible, sobre todo cuando hay cansancio, mala nutrición, estrés, falta de sueño o saturación mental.

    Por eso, trabajar el mental game no consiste únicamente en decirse “no te enfades” o “concéntrate más”. Ese tipo de mensajes actúan en la parte racional, pero muchas reacciones nacen antes, en capas más automáticas del cuerpo y de la mente.

    El tilt empieza antes del pensamiento

    Uno de los puntos más interesantes del enfoque de ASES está en observar el proceso previo al tilt. Antes de que aparezca la frase mental de “siempre me pasa a mí” o “qué mala suerte tengo”, suele haber una reacción física: tensión en la mandíbula, calor, presión en el pecho, respiración alterada o bloqueo corporal.

    Detectar esa primera señal puede ayudar a cortar el bucle antes de que se convierta en narrativa negativa. La herramienta parece sencilla, pero exige entrenamiento: observar la sensación física durante unos segundos, sin etiquetarla todavía como rabia, miedo o frustración.

    Ese pequeño espacio puede marcar una diferencia. Si el jugador consigue quedarse en la sensación inicial, sin alimentar inmediatamente el pensamiento, la intensidad emocional tiende a bajar. No elimina la varianza ni convierte el póker en un juego cómodo, pero ofrece una vía práctica para no quedar atrapado en el piloto automático.

    La idea sirve también para entender por qué el tilt no siempre se soluciona con más teoría. Un jugador puede estudiar mucho, conocer mejor los rangos y tener una base técnica sólida, pero seguir cayendo en los mismos patrones emocionales si no ha trabajado la parte automática de su respuesta.

    En un ecosistema cada vez más competitivo, el rendimiento mental deja de ser un lujo para convertirse en una herramienta estructural.

    El circuito nacional mantiene el pulso

    En Sofía se celebró una nueva parada del Gladiator, proyecto impulsado por Francisco Fernández “Kikuxo”. El Main Event alcanzó 220 entradas, con presencia española en mesas finales de eventos paralelos y la vista puesta ya en la próxima parada de Milán.

    En Santander, la Liga Nacional de Póker Winamax pasó por el Casino Sardinero con 97 registros en el Main Event. El circuito mantiene uno de sus grandes atractivos: el campeón de cada etapa obtiene entrada para la gran final de Madrid del CNP y plaza en el sit & go de campeones, con opción de acceder al Team CNP Winamax 2027.

    En Galicia, las Galician Poker Series vivieron su segunda etapa del año en Casino Atlántico de A Coruña. El High Roller de 500 euros batió récord con 61 registros, mientras que el Main Event alcanzó 138 entradas. La próxima cita será en el Nuevo Casino de Santiago, del 7 al 9 de agosto.

    Estos eventos confirman que el póker live nacional sigue teniendo una base activa, diversa y repartida por distintos territorios. Más allá de los grandes festivales internacionales, el calendario español mantiene una red de torneos que alimenta comunidad, genera recorrido para jugadores recreacionales y semiprofesionales, y sostiene la vida de muchas poker rooms.

    Más noticias

    El EPT de Montecarlo dejó varios resultados destacados para los jugadores españoles. Raúl Mestre firmó una notable séptima posición en el Main Event por 129.000 euros, Xavier Cortázar terminó décimo por 61.700 euros y Miguel Franco fue vigésimo por 32.350 euros.

    Adrián Mateos y Juan Pardo también sumaron mesas finales relevantes en eventos High Roller, consolidando una vez más la presencia española en los grandes escenarios internacionales.

    CarPlayer situó a Stephen Chidwick como jugador más destacado de la última década en su análisis del periodo 2016-2025. Alex Foxen aparece en segunda posición y Adrián Mateos completa el podio en tercer lugar.

    Las World Series of Poker preparan novedades para su próxima edición, con nuevos eventos con brazalete y un sistema interno para valorar el trabajo de los crupieres desde la aplicación oficial. La medida busca elevar el estándar del staff, aunque ya ha generado debate dentro de la comunidad.

    GG Poker y Grosvenor Casinos han activado una alianza para reforzar el póker en vivo en Reino Unido. La sala online pasa a patrocinar más de 50 festivales organizados en los casinos Grosvenor, en una nueva muestra de la conexión creciente entre operadores digitales y circuitos presenciales.

    Este artículo ha sido posible gracias a nuestra colaboración con David Luzago y Marca Poker.

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