Las World Series of Poker llevan semanas generando historias que van más allá de los resultados. La edición de 2026 no es una excepción: en poco más de dos semanas ya ha dejado episodios que hablan de disciplina, dinero, respeto al circuito y suerte absoluta. Todo a la vez.
Alan Keating y el asiento vacío
Uno de los momentos más comentados de las primeras jornadas lo protagonizó Alan Keating. El jugador habitual de partidas privadas de alto voltaje estaba inscrito en el evento Heads Up de $25.000, donde le había correspondido en el cuadro nada menos que Adrián Mateos como rival. Keating no apareció. Llamó para avisar de que no iba a jugar, sus $25.000 fueron al bote y Mateos avanzó directamente a la siguiente ronda.
El episodio generó debate. En un torneo heads up, el formato no permite ausencias sin consecuencias: hay un rival asignado, un cuadro trazado, y la inasistencia afecta directamente a otra persona. Keating venía de ganar cerca de un millón de dólares en una partida de cash en The Lodge, que en los últimos meses había reabierto tras una investigación sin cargos. Para alguien en esa situación, un buy-in de $25.000 puede parecer menor, pero el argumento económico no resuelve la cuestión del compromiso con el circuito.
El debate de las reentradas, con números reales sobre la mesa
La semana también trajo a primer plano uno de los debates recurrentes del póker de torneo: las reentradas ilimitadas. El detonante fue la circulación de un dato —luego desmentido por el propio implicado— que atribuía a Jesse Loniis hasta 23 recompras en un único evento de $25.000. El jugador aclaró en X que su máximo personal son nueve reentradas, registradas en el Super Main Event de las WSOP Paradise.
Nueve sigue siendo un número que da para pensar. El modelo de reentradas ilimitadas tiene defensores y detractores dentro del circuito. A favor: engrosa los premios, da segundas oportunidades ante bad beats y atrae a jugadores recreacionales con capital suficiente. En contra: genera asimetría entre quienes pueden sostener múltiples balas y quienes no. El Main Event de Las Vegas sigue siendo freeze out, y no es una coincidencia: con 9.735 entradas el año pasado y primer premio de diez millones de dólares, la organización no necesita reentradas para justificar el escenario.
Un sobre, un millón y un jugador que nadie conocía
La imagen más llamativa de la semana la dejó un Mystery Bounty de $550. Un jugador sin prácticamente historial en Hendon Mob —carrera acumulada inferior a $20.000— llegó al dinero, eliminó a un rival y escogió un sobre en la urna de bounties. Dentro había un millón de dólares.
El vídeo de su reacción circuló rápidamente. La mecánica del Mystery Bounty hace posible este tipo de momentos: el dinero de los bounties se distribuye en sobres de valores muy distintos, y el premio máximo puede ser descomunal en relación al buy-in. Es una de las pocas situaciones en el póker donde la suerte pura puede cambiar una vida en unos segundos, independientemente del nivel del jugador.
Shawne Deep y los chicken fingers
El vigente Player of the Year de las WSOP protagonizó una de las apuestas más comentadas de la semana. Daniel Negreanu y Ben Lamb le ofrecieron 250.000 dólares si dejaba de comer chicken fingers durante el mes y medio que duran las Series. Deep respondió que podría hacerlo con más de un 65% de probabilidades, y que no lo iba a hacer de todas formas. Las partidas de pollo siguen en pie.
Netflix lleva los casinos de Las Vegas al presente
Se confirmó que Netflix tiene en producción una serie titulada The Roman, protagonizada por Oscar Isaac. La ficción se ambienta en la Las Vegas actual y sigue a un presidente de casino inmerso en un entorno competitivo y despiadado. El reparto incluye también a Betty Gilpin, Alec Baldwin y David Costable.
Lo relevante de la propuesta es el cambio de marco. La mayoría de producciones ambientadas en Las Vegas han recurrido al imaginario de la mafia italoamericana y los años setenta. The Roman apunta a retratar la industria del juego tal como opera hoy, con las grandes corporaciones como protagonistas y sin necesidad de recurrir al pasado para generar tensión dramática.
Romain Lewis deja el Team Pro de Winamax
Tras casi una década como embajador del operador francés, el jugador galo Romain Lewis ha anunciado su salida del Team Pro de Winamax. Lewis se incorporó al equipo en 2017 y acumula más de 4,3 millones de dólares en ganancias durante ese período. No hay declaraciones públicas que expliquen el motivo del fin de la relación, ni por parte del jugador ni del operador.
El Mundial, en directo desde la app de Winamax
A partir del inicio del Mundial de Fútbol 2026, Winamax retransmitirá todos los partidos en directo dentro de su aplicación, integrados en la pantalla del evento sobre el que el usuario esté apostando. Sin suscripción adicional. Será, según confirman desde la plataforma, el único operador con cobertura completa del torneo en streaming, incluidos partidos sin presencia española que normalmente no encuentran hueco en la televisión abierta.
Barney Boatman: la historia del Hendon Mob desde dentro
La semana dejó también una conversación extraordinaria con Barney Boatman, jugador inglés de 68 años, miembro fundador del Hendon Mob y uno de los personajes más queridos del circuito internacional. Boatman lleva décadas en el póker y acaba de cerrar uno de los mejores capítulos de su carrera: victoria en el EPT de París en 2024, más de 1,2 millones de euros de premio y fichaje por PokerStars, todo en el mismo año en que se casó por primera vez.
Repasó los orígenes del grupo: cuatro amigos de Hendon —él mismo, su hermano Ross, Joe Beevers y Ram Vaswani— que empezaron jugando en locales del norte de Londres y acabaron construyendo la base de datos de jugadores de póker más importante de la historia del juego. Lo que arrancó como un blog para darse visibilidad y buscar patrocinio fue evolucionando, gracias al desarrollo de una base de datos relacional, hacia la plataforma de referencia mundial que hoy sigue siendo Hendon Mob, integrada en el Global Poker Index con cerca de un millón de jugadores registrados.
Uno de los episodios más reveladores fue la negociación con Prima Poker. Boatman contó cómo, en una reunión de media hora en una estación de tren, cuando les ofrecieron cien mil dólares, respondió que si les daban un millón el impacto mediático compensaría con creces la diferencia. Se lo concedieron, con un porcentaje de las ganancias de vuelta para el operador. Fue el mayor acuerdo de patrocinio del póker europeo hasta ese momento.
Vino después una etapa con Full Tilt —Boatman fue de los primeros jugadores europeos en firmar con la plataforma, cuando Howard Lederer lo llamó buscando cara visible en el mercado continental— y la venta de la página a GPI tras el Black Friday, cuando el modelo de negocio que sostenía el proyecto desapareció de golpe.
De España habló con afecto. Ha vivido aquí en dos etapas distintas: primero en Barcelona, con dieciocho años, recién salido del Londres de posguerra franquista y sin más equipaje que una moto. Más tarde en Madrid, donde compró un piso en Lavapiés en 2013. El Brexit complicó el regreso. Cuando ganó el EPT de París ya residía en Londres, donde las ganancias del póker no tributan. El contraste con la fiscalidad española —que habría reclamado más de la mitad del premio— no pasó desapercibido en la conversación.
Sobre Adrián Mateos fue directo: le da un poco de miedo. Es capaz de no verle cometer ningún error. «Si no es el mejor jugador del mundo, no sé quién lo es», dijo.
Boatman sigue activo en el circuito. Actualmente colabora con Party Poker, cuya gira europea ha pasado recientemente por Sevilla y Madrid con números muy por encima de lo esperado. Tiene dudas sobre si viajar este verano a Las Vegas: el Mundial de Fútbol pesa en la decisión.
El circuito español
En la Armada de la semana, José Aguilera se impuso en el Main Event del CEP Madrid por más de 50.000 euros, con Joan Escrigas como finalista. Alejandro Asenjo ganó el Main Event del Battle of Malta Summer Edition 2026 con 94.520 euros tras un acuerdo a cuatro bandas en un torneo de 2.667 entradas. Joan Baltasar sumó el mayor premio online de su carrera, 244.000 dólares, en el Win Summer Classic con un field de 1.492 entradas.
Sixers completó su parada en Tánger con 329 registros en el Main Event, veinte más que en 2025. La Liga Nacional de Póker Winamax pasó por Badajoz con 99 entradas. Y las Gran Vía Póker Series del Casino de Gran Vía cerraron su edición anual con 523 participantes y 23.500 euros para el ganador.
Todos los lunes repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker.