Categoría: Poker

El mundo del Póker

  • Jumalon defiende esta noche la corona en el heads-up del Main Event ante Finlandia, con España fuera de la mesa final y el póker debatiendo qué significa ser «top»

    Jumalon defiende esta noche la corona en el heads-up del Main Event ante Finlandia, con España fuera de la mesa final y el póker debatiendo qué significa ser «top»

    Cuando caiga la noche en Las Vegas —de madrugada en España—, Lucas Jumalon, el estadounidense de 22 años que llegó a la mesa final del Main Event con una ventaja como no se veía en cinco años, se sentará mano a mano con el finlandés Lauri Saaskilahti para decidir quién se lleva el brazalete y los diez millones de dólares. Alrededor de esa cita, el circuito abrió esta semana varios frentes que van más allá de las cartas: si se puede jugar con normalidad contra un familiar, si hace falta dominar todas las modalidades para ser considerado un jugador top y qué hacer con el fenómeno más viral del verano, Martin Kabrhel.

    Jumalon busca esta noche la corona en un heads-up con acento finlandés

    Las cartas del mano a mano empiezan a repartirse a las seis de la tarde, hora de Las Vegas, en lo que la organización llama ya el «Día 11». Jumalon llega con 328 millones de fichas (109 ciegas grandes) sin haber cedido el liderato en ningún momento de la mesa final; Saaskilahti, con 225 millones (75 ciegas grandes), busca convertirse en el primer finlandés campeón del Main Event.

    El camino hasta aquí ha sido rapidísimo: de los nueve que se sentaron el domingo, solo hicieron falta dos jornadas para dejar la mesa en dos. Cayeron, por este orden, Evagoras Evagorou (9º, un millón de dólares), Mario Boos (8º, 1,25 millones), Jamie Shaevel (7º, 1,5 millones, eliminado por el propio Jumalon), Rami Hammoud (6º, 1,75 millones, también a manos de Jumalon), Han Feng (5º, 2,25 millones, tras ver cómo Saaskilahti le remontaba unos ases con una escalera de río) y, ya en la segunda jornada, Michael Gagliano (4º, 2,75 millones) y Greg Mueller (3º, 3,75 millones), ambos también víctimas de Jumalon.

    El propio Saaskilahti resumía así la mano que le metió en la definitiva: «Probablemente fue la jugada clave del día. Tuve un arranque con algo de mala suerte, pero después casi todo me salió bien». Jumalon, por su parte, se guardó las cartas sobre cómo afrontará el mano a mano: «Vais a tener que quedaros para descubrirlo». Detrás de ambos ha quedado un ambiente de banquillo poco habitual en un torneo de mesa: los amigos de Greg Mueller, vestidos de rojo, corearon consignas durante toda su remontada, y fue la estrella de la NBA Draymond Green quien dio el pistoletazo de salida a la jornada decisiva. Jumalon ha llegado hasta aquí, además, con la preparación específica de Patrick Leonard, uno de los streamers más reputados del circuito, eliminado en el puesto 32 del propio Main Event: «Algunas de las cosas que hacía Lucas eran de un nivel tan alto que yo ni me lo hubiese planteado, pero tienen todo el sentido».

    Antonio Galiana, de Málaga, no llegó a ver esta fase: cayó en la posición 12, con 510.000 dólares, en un enfrentamiento contra Michael Gagliano en el que su pareja de ases y dama no aguantó el as-rey americano. Su eliminación corta una racha de tres años consecutivos de España en la mesa final del Main Event, tras Juan Maceiras, Andrés González y Leo Margets, que el año pasado firmó una séptima plaza histórica.

    También hubo ciencia detrás del pronóstico. Steve Blay, desarrollador de software afincado en Florida y responsable de Advanced Poker Training, simuló la mesa final un millón de veces —diez mil veces más que la simulación que hizo hace una década, cuando acertó con Qui Nguyen como campeón sin que este llegara líder de fichas— y dio a Jumalon como ganador en el 40,4% de las partidas, muy por delante del resto. Con Jumalon llegando también como amplio favorito al heads-up, la predicción de Blay se ha ido cumpliendo paso a paso. La organización, además, dio marcha atrás y retiró los relojes de acción que había introducido sin previo aviso en las mesas finales, después de que varios jugadores se quejaran de no tener margen para pensar decisiones de varios millones de dólares.

    Eurosport recupera el póker con la voz de David Luzago

    La cobertura en España de este tramo final tiene un protagonista que vuelve después de muchos años fuera. Eurosport ha recuperado los derechos de emisión del Main Event tras más de una década sin retransmitir póker —la cadena lo dejó cuando Warner Bros. Discovery se hizo con ella en 2013-2014— y ha encargado la narración de los highlights y de la mesa final a David Luzago, que llevaba desde entonces sin comentar póker en la cadena. Esta semana ha grabado highlights diarios desde el 1 de agosto y esta noche narrará en directo el desenlace.

    Hasta ahora, seguir la mesa final en castellano tenía coste: la retransmisión, con la voz de Steve Enríquez y su equipo, estaba disponible solo de pago en PokerGO. Este año, al ser Eurosport el socio oficial en Europa de las World Series, la cobertura llega en abierto por primera vez en mucho tiempo, aunque a horas complicadas: la sesión decisiva arranca de madrugada en España, con la coronación del campeón prevista ya con el día casi entrado.

    Cuatro debates que atraviesan el póker actual

    Al margen del Main Event, el organizador de eventos Francisco Fernández «Kikucho» y el empresario y creador de contenido Nacho Cuesta protagonizaron una charla abierta sobre varios temas que dividen a la comunidad.

    El primero, jugar contra gente muy cercana. Kikucho reconoce que le incomoda: «Para mí es un problema porque yo no soy capaz [de jugar con normalidad]… deberíamos jugar mucho más parecido contra un amigo que contra un desconocido, pero el 90% de la gente no lo hace». Nacho Cuesta sitúa la frontera más en compartir habitación de hotel que en el parentesco: si coincide en mesa con quien duerme a su lado, prefiere pedir al director de torneo que le cambie, algo que —coinciden ambos— suele concederse sin problema, aunque le reste algo de deportividad a la competición.

    El segundo tema, si se puede considerar top a un jugador sin dominar todas las modalidades, dividió las opiniones menos de lo esperado. Nacho Cuesta defendió que alguien centrado en exclusiva en No Limit Hold’em, como Adrián Mateos, puede ser top sin ningún tipo de duda, porque el Hold’em concentra la inmensa mayoría del circuito y del negocio del póker. Kikucho, que había arrancado poniendo en duda que los especialistas de juegos mixtos merezcan sitio en un top 10 si no acreditan también resultados en Hold’em, acabó coincidiendo: comparó el Hold’em con el tenis sobre tierra batida, pero al revés —a diferencia de una superficie más entre varias, el Hold’em pesa tanto sobre el resto de modalidades que dominarlo en exclusiva sí basta para ser considerado el mejor—. Ambos coincidieron en que Adrián Mateos y el estadounidense Shaun Deeb representan los dos polos del debate: dominación absoluta en una sola disciplina frente a la versatilidad de quien pelea el título de Jugador del Año jugando de todo.

    El tercero, la etiqueta alrededor de los bad beats. Kikucho admite que fue «un llorón increíble» en sus primeros años y que ahora es justo lo contrario: en su grupo de amigos habituales, la primera regla para sentarse en su mesa es no contar manos. Nacho Cuesta defiende la versión opuesta, siempre dentro del círculo de confianza: contar la mano ayuda a soltar la frustración y a seguir jugando con la cabeza despejada. Los dos coinciden en un punto: la negatividad en la mesa no cambia las cartas que van a salir, pero sí cambia cómo se juega la mano siguiente.

    El cuarto y último gran tema fue Martin Kabrhel, el jugador checo que por segundo año consecutivo se ha convertido en la imagen viral de las World Series pese —o gracias— a sus polémicas. Nacho Cuesta lo resume sin matices: «Simplemente tiene seguidores porque hay gente para todo, como en el póker y en la vida en general. Para mí es bastante malo». Kikucho, que lo conoce desde hace años por su etapa en Casino Robadoff, es todavía más duro: lo describe como un maleducado que ha construido un personaje rentable, alimentado por la propia industria —World Series, PokerNews, PokerGO— porque genera clics y conversación, aunque su comportamiento perjudique la imagen pública del juego.

    Estoril, el dinero que no llega de fuera y el resto de la semana

    Mientras se resolvía el Main Event, el circuito siguió su curso fuera de Estados Unidos. Kikucho conectó desde el Casino Estoril, en Portugal, donde este verano ha unido por primera vez dos citas propias —el Vamos Poker Tour y el European Poker Masters— en la misma semana. El torneo se disputó en la Sala Preto e Prata, un antiguo teatro del casino reconvertido en sala de juego que solo se había usado para póker en tres ocasiones desde que acogió una parada del World Series Circuit hace más de una década. Con un buy-in de 2.000 euros, el evento principal rondaba las 170 entradas previstas, algo por debajo de ediciones anteriores celebradas en primavera, cuando el festival no competía con las vacaciones de verano.

    En paralelo, Nacho Cuesta viajó a Las Vegas para presentar su curso de lectura de gestos, Master Poker Tales, como invitado en el pódcast oficial de PokerNews, donde ya lo señalaban como referente en la materia. Allí se encontró con jugadores estadounidenses que habían comprado el curso por su cuenta, entre ellos Mike Holt, que ganó su segundo brazalete esta edición y terminó llevando su gorra a una mesa televisada del Main Event.

    La semana también dejó su lado más incómodo. El sexto brazalete de Adrián Mateos, conseguido en el Super High Roller de 250.000 dólares, lo sitúa a poco más de un millón de dólares de la tercera posición del ranking histórico de ganancias en vivo, y a unos 30 millones del líder, Bryn Kenney, que esta semana superó los 90 millones acumulados tras ganar la Kings Poker Cup. Y en el capítulo de integridad del juego, el veterano Mike Matusow denunció en redes el uso de gafas inteligentes capaces de identificar a un jugador y sugerir líneas de juego en tiempo real durante una partida privada: un recordatorio de que la tecnología, en algunos casos, va por delante de los controles de los casinos.

    Con cuatro brazaletes femeninos repartidos este verano —el máximo de los últimos años, incluido el primero conseguido online por una mujer—, buena parte del sector atribuye el impulso a lo que ya se conoce como el «efecto Margets»: la mesa final de Leo Margets el año pasado, tras tres décadas sin ninguna mujer entre los nueve últimos, parece haber animado a más jugadoras a dar el paso.

    Todas las semanas repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí.

  • Casino Barcelona encadena 28 días de póker con el CEP y el European Poker Tour

    Casino Barcelona encadena 28 días de póker con el CEP y el European Poker Tour

    Del 3 al 29 de agosto, la Poker Room de Casino Barcelona enlazará el Campeonato de España de Poker por PokerStars (CEP) y el European Poker Tour (EPT) sin apenas descanso, con cerca de un centenar de torneos entre ambos festivales y miles de jugadores nacionales e internacionales.

    Casino Barcelona vuelve a ser, por unas semanas, uno de los grandes escenarios del póker en vivo europeo. Entre el 3 y el 29 de agosto, su Poker Room encadenará dos festivales consecutivos: el Campeonato de España de Poker por PokerStars (CEP), del 3 al 17 de agosto, y el PokerStars European Poker Tour (EPT), del 16 al 29 de agosto. Casi un mes seguido de torneos, un formato que la sala catalana ya ha repetido en ediciones anteriores y que la consolida como punto de encuentro habitual del calendario internacional durante el verano.

    CEP Barcelona: la parada más multitudinaria del circuito

    El testigo lo coge primero el CEP, cuarta parada del circuito nacional y una de las citas con más tradición del calendario español. Su Main Event llega a Barcelona como el más multitudinario de la historia del circuito, tras el récord de 2.182 registros que dejó la última edición.

    El ranking del Main Event llega liderado por Andrés Justamante (2.505 puntos), seguido de Tulio Bertoli (2.441), ganador del CEP Barcelona de marzo, y del vigente campeón nacional, Josu Artetxe (2.145). Al ser la etapa con más participación del circuito, Barcelona suele mover con fuerza la lucha por el título de campeón de España.

    El programa reúne 10 eventos y satélites clasificatorios presenciales y online, entre los que destacan el Main Event (500 €), el Mini CEP (250 €) —con el formato de dos vuelos iniciales y Día 2 estrenado el año pasado—, el High Roller (1.000 €) y el Super Mystery Bounty (660 €). Las inscripciones ya están abiertas en la web de Casino Barcelona.

    European Poker Tour: la parada que no ha fallado desde 2004

    Los dos festivales se solapan un día: el EPT arranca el 16 de agosto, la víspera de que el CEP corone a su campeón. A partir de ahí y hasta el 29 de agosto, Casino Barcelona vuelve a acoger el EPT, la única parada del circuito que se celebra de forma ininterrumpida desde su creación en 2004.

    La programación suma 79 eventos entre torneos y satélites, con buy-ins que van desde los 176 € de los satélites hasta los 100.000 € del EPT Super High Roller. Combina los tres grandes eventos del PokerStars Open —Main Event (1.650 €), PokerStars Cup (825 €) y Open High Roller (2.700 €)— con las citas principales del EPT: Main Event (5.300 €), Super High Roller (100.000 €), Mystery Bounty (3.250 €) y High Roller (10.300 €), además de decenas de torneos paralelos. Las inscripciones también están abiertas en la web del casino.

    Un mes que va más allá de las mesas

    Con CEP y EPT encadenados, Barcelona vuelve a concentrar durante casi un mes a jugadores de decenas de países, algo que en ediciones anteriores ha llevado a la ciudad a nombres ajenos al póker: Gerard Piqué, Kun Agüero o Kiko Rivera han pasado por el evento. En paralelo a los torneos, la organización suele completar el calendario con visitas turísticas, catas de vino, salidas en catamarán y otras actividades para jugadores y acompañantes.

    Casino Barcelona, con más de 8.000 m² de instalaciones, es sede habitual del EPT y combina la oferta de juego con propuestas de ocio como el Festival Íntims, el ciclo de monólogos Casino Barcelona Comedy o el restaurante Ají, reconocido en la Guía Michelin desde 2018.

  • Campeones de la baraja y del balón: la selección española repite Mundial de fútbol de jugadores de póker, California Split protagoniza Poker y Cine y repasamos la última semana del circuito nacional

    Campeones de la baraja y del balón: la selección española repite Mundial de fútbol de jugadores de póker, California Split protagoniza Poker y Cine y repasamos la última semana del circuito nacional

    Mientras España celebraba su segunda estrella en el Mundial de fútbol, otra selección nacional se traía a casa un título bastante menos conocido: el de campeona del Mundial de fútbol de jugadores de póker, por tercera vez en cinco años. Steve Enríquez, uno de sus artífices, cuenta cómo fue la hazaña. Además, un vistazo a California Split, la película de Robert Altman que retrató el póker más decadente, y la última semana del circuito español en Madrid, Troia y Gijón. Repasamos lo que de verdad importa.

    La otra selección campeona del mundo

    Mientras España celebraba su segunda estrella en el fútbol de once, otra selección nacional se traía a casa un título bastante menos conocido: el Mundial de fútbol de jugadores de póker, un torneo que se disputa cada verano en Las Vegas, coincidiendo con las World Series, desde hace más de una década. Streamer, coach y embajador de GGPoker, el cántabro Steve Enríquez fue uno de los protagonistas de la tercera corona española en cinco años: desde que él forma parte del equipo, España ha firmado una semifinal, una final ganada, una semifinal perdida y otra final ganada. Repasa cómo fue la experiencia.

    El formato en sí ya merece explicación: no se juega en un campo de fútbol al uso, sino en algo a medio camino entre el fútbol sala y el hockey sobre césped artificial, con porterías más altas, esquinas redondeadas y sin banda ni fuera de juego tradicional, solo una norma de «tres líneas» que limita los balonazos largos, con las paredes en juego constante. Un terreno que no existe en Europa y que exige adaptación rápida. El torneo reúne entre dieciséis y una veintena de selecciones nacionales de jugadores de póker, organizadas por países, con partidos casi todos los días 3 o 4 de julio coincidiendo con el arranque del campeonato del mundo de las cartas.

    España llegó como favorita indiscutible tras dos títulos previos y no defraudó: 4-0 a México en cuartos y un contundente 5-0 a Israel en la final, con un guardameta, Marc, fichaje de esta temporada, que se llevó el MVP del torneo tras encajar un único gol en todo el campeonato, un paralelismo curioso con la propia selección española de fútbol, que tampoco sufrió esta vez en Vegas. Detrás, Carsandi (Carlos Sánchez) fue «inconmensurable», según Enríquez; Lautaro, que compite en fútbol sala en Andorra, aportó ritmo; y arriba, Maceiras, con pasado en las categorías inferiores del Deportivo de la Coruña, firmó el gol que metió a España en la final. Adrián Mateos ejerce de entrenador jugador y organiza las rotaciones, en un equipo donde, según Enríquez, no hay ego: «si estás cansado y somos once, sales, entra otro, te vas moviendo». El plantel no es fijo del todo: cada año se completan huecos con «pachangas» abiertas a cualquier jugador de póker que se anime a demostrar nivel, aunque la exigencia crece cada edición.

    El capítulo con más gracia de la noche fue el del propio trofeo. David Luzago confesó que el suyo llegó descuajaringado a España después de que un Uber le tirase la maleta encima de la bolsa que lo protegía y el balón de la copa, literalmente, se partiera. Los tres trofeos ganados hasta ahora se exponen en el Casino Gran Vía de Madrid, dentro de la colección que el casino dedica al Hall of Fame del póker español, y Luzago ya bromea con el problema estético de encajar una tercera pieza en una composición que hasta ahora tenía una simetría perfecta a ambos lados del resto de trofeos.

    Poker y Cine: California Split, cuando hasta ganar sabe a derrota

    Ricardo Moreno, Poti, rescata en Poker y Cine una película que ya peina canas: California Split (1974), dirigida por Robert Altman, el mismo de MASH o El juego de Hollywood, y protagonizada por Elliott Gould y George Segal. La historia sigue a dos jugadores que se hacen amigos en una sala de póker de Los Ángeles después de que uno de ellos, Charlie Waters (Gould), reciba una paliza en un aparcamiento a manos de un rival al que acaba de desplumar con su verborrea constante en la mesa, un perfil que, salvando las distancias temporales, recuerda bastante a los jugadores más «showman» de hoy. El otro, Bill Denny (Segal), es un jugador compulsivo y endeudado que vende cuanto tiene para perseguir partidas más altas en Reno.

    Es una película deliberadamente decadente: los dos protagonistas, las dos prostitutas con las que conviven y el propio escenario, con bares oscuros, hipódromos y salas de póker y casi sin exteriores, transmiten una sensación constante de encierro, de personajes incapaces de salir de su propia dinámica. El desenlace, con Segal descubriendo que ganar tampoco le llena, resume bien el tono: el juego, en esta película, no libera a nadie. Tiene además un par de curiosidades de peso: un jovencísimo Steven Spielberg trabajó varios meses en el guion antes de que el proyecto se le escapara de las manos, un también jovencísimo Jeff Goldblum aparece en un papel breve, y la leyenda Amarillo Slim se interpreta a sí mismo en la partida final, el mismo recurso de legitimidad que en su día usó el cine español con Juego de Luna y la sombra del Cabezón de Elche, el gambler al que, según la leyenda, los fundadores de Kelme culpaban de no haber llegado a ser Nike.

    Merece la pena repasar también la evolución de las variantes: el five card stud y el five card draw dominaron las mesas americanas hasta mediados de siglo, el testigo pasó al seven card stud, el juego de El golpe maestro, y ya en los setenta el Texas Hold’em terminó imponiéndose de la mano de las World Series de Benny Binion, convertido en lo que Doyle Brunson bautizó como «el Cadillac del póker». La reflexión de fondo apunta a lo mucho que ha cambiado la imagen del jugador: de la sala de humo y el vicio retratados en California Split a un perfil hoy mucho más universitario, físico y competitivo. Nota final de Poti: un 2,5 sobre 5, aprobado raspado para una película «de personajes imperfectos» disponible gratis en internet.

    El circuito nacional, semana atrás: Madrid, Troia y Gijón

    En el Casino Gran Vía de Madrid, el festival Niners de Pokerretti Sportium dejó un Open de 149 entradas y 3.300 euros para el ganador, y un Main Event a tres días 1, con 111, 115 y 121 entradas respectivamente, que sumó 347 inscripciones en total, con más de 10.000 euros para el campeón y plaza asegurada, hasta el puesto 17, para el High Roller de la final de Sixers en el mismo casino. La próxima parada de Niners será a principios de septiembre en el Casino de Guadalajara.

    En Troia (Portugal), el Vamos Poker Tour reunió 250 entradas en su Main Event, algo por debajo del año pasado pero un buen número para un destino tan alejado, con varios nombres conocidos de la Armada española, como Mar Anaya, Jaime Lozano o Pablo Lario, entre otros, peleando por la mesa final. El High Roller, ganado por Antonio Reger por 18.000 euros con 151 inscripciones, se convirtió en el quinto mejor de la historia del circuito en esa modalidad. La gira continúa en Milán, coincidiendo con la Fórmula 1 de Monza, y después en Estoril.

    Y en Gijón, la décima etapa del año de la Liga Nacional de Póker Winamax superó ya los números del año pasado con 112 inscripciones en el Main Event a falta de cerrar el registro, previsiblemente cerca de las 150, en un fin de semana con exhibición del Ejército del Aire español y buena afluencia de jugadores llegados de ciudades cercanas como León. La Liga viaja ahora a Estoril, donde se jugará del 4 al 9 de agosto.


    Todos las semanas repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí.

  • David Tous ficha por PokerStars mientras Las Vegas baja el telón: 46 días de World Series, balance español y un Main Event sin bandera en la mesa final

    David Tous ficha por PokerStars mientras Las Vegas baja el telón: 46 días de World Series, balance español y un Main Event sin bandera en la mesa final

    Las World Series of Poker bajaron el telón en Las Vegas y el póker español cierra su etapa americana con tres brazaletes, un Antonio Galiana a las puertas de la mesa final y varios debates abiertos sobre el estado del festival. Al mismo tiempo, la escena nacional dejó un fichaje de altura —David Tous, el barcelonés afincado en Andorra que estrena galones en el Team Pro de PokerStars— y dos etapas presenciales en Benidorm y Torrelodones. Repasamos lo que de verdad importa.

    David Tous Pou: la pica roja desde Andorra

    David Tous, barcelonés de 33 años más conocido como Pou (o Pourvu), es uno de los tres nuevos embajadores online que PokerStars ha incorporado para 2026 junto a Álex Romero y Javier Rodríguez Javitxu. Con ellos, España aporta seis de los rostros de un equipo que, entre online y live, reúne a nombres como Willow, Stewie o Raúl Mestre. No es un fichaje menor: para un jugador que empezó cuando «la pica» era el sueño de cualquiera, vestir la marca más laureada de la historia del póker es cerrar un círculo. Y el estreno no ha podido ser mejor, con una mesa final —novena posición— en el Iris de Dublín, el torneo que él mismo sitúa como su favorito del calendario.

    Jugador profesional desde los 22 años y coach de EducaPóker, Tous representa a una generación de españoles que hizo las maletas hacia Andorra hace una década. Fue de los primeros —»creo que fuimos los cinco primeros jugadores de póker que nos fuimos»— cuando allí no existía todavía una ley específica del juego y su propio abogado le recomendaba no ir contando a qué se dedicaba. Diez años después, el Principado se ha convertido en un imán fiscal y de calidad de vida para deportistas, streamers y una comunidad de varios cientos de jugadores españoles. La única «putada», reconoce, es que Andorra no tiene convenio con Estados Unidos: allí retienen el 30% de los premios, un peaje que explica por qué muchos exiliados fiscales apenas pisan ya Las Vegas.

    Más allá de las mesas, lo que más le llena es enseñar. Su método no es dar respuestas, sino preguntas —»yo le pregunto al alumno por qué hace eso y le voy haciendo preguntas para que él mismo se dé cuenta»—, una forma de pensar que, dice, sirve dentro y fuera del póker. Reivindicó el valor del trabajo por encima del talento («ya no gana el más listo, sino el que más trabaja»), habló de la varianza como la gran lección imposible de interiorizar para el cerebro humano y confesó su escepticismo con la irrupción de la IA. Dejó, además, una recomendación de lectura: El gran farol, de la periodista Maria Konnikova, «obligatorio» para cualquier amante del juego. Y desveló el origen de su apodo: Pou viene de pourvu, «ojalá» en francés, la palabra que para él resume la ilusión que mueve el mundo.

    Cierre de las World Series: 46 días de Vegas y un Main Event a la baja

    Raúl García, del equipo de contenidos de Winamax, ha pasado 46 días cubriendo el campeonato del mundo, la parte más dura de ellos las casi dos semanas del Main Event, con jornadas que se estiraban de las diez y media de la mañana a la una de la madrugada. Su balance del torneo grande es de luces y sombras. El Main Event reunió 9.208 entradas, unas 500 menos que el año pasado y de nuevo lejos de la barrera psicológica de los 10.000 jugadores, pese a que GGPoker —flamante organizador— aportó más de 1.500 clasificados vía satélites. Guerra, incertidumbre económica, criptomonedas y, según apuntaba García, el propio Mundial de fútbol ayudan a explicar el retroceso. La cara negativa vuelve a tener nombre propio: el nivel de los croupiers, un problema estructural cuando hacen falta miles de trabajadores para sostener el festival, agravado este año por la exposición mediática y por la imagen —chocante para un español— de repartidores de más de ochenta años trabajando en las mesas.

    La mesa final, ya definida, se jugará del 3 al 5 de agosto: un retraso pactado con ESPN para editar y airear la cobertura televisiva. Los nueve finalistas, en su mayoría recreacionales y con escaso palmarés, tienen garantizado al menos un millón de dólares —diez para el campeón—, dinero que muchos invertirán estas semanas en contratar a un profesional que los prepare específicamente para esa mesa. Lo que echamos en falta es una bandera española en ella.

    Galiana, el último español, y un balance de tres brazaletes

    Antonio Galiana fue el último español en pie y se quedó a las puertas: 12º puesto por 510.000 dólares. El alicantino llegó a rozar el sueño —del día 7 pasó de 16 a más de 60 millones en fichas antes de desplomarse—, pero su caída rompió una racha notable, la de cuatro años consecutivos de España en la mesa final del Main Event tras Juan Maceiras, Andrés González y Leo Margets. Un jugador ultraagresivo e impredecible, con manos ya legendarias en su arsenal, al que le sobran argumentos para reclamar su tercer brazalete más pronto que tarde.

    En lo colectivo, España se despide de estas World Series con tres brazaletes: uno en vivo, el de Adrián Mateos —su sexto, en el $250.000 Super High Roller, que lo consolida como el jugador más joven en alcanzar esa cifra—, y dos online. Con ellos, el país suma ya 31 brazaletes históricos, un balance notable si se tiene en cuenta lo pocos que son los españoles inscritos frente a otras nacionalidades. Tres o cuatro brazaletes es el listón razonable para hablar de una gran cosecha, y este año se ha cumplido.

    Mujeres, polémicas y celebridades: los grandes debates del festival

    El festival dejó también cuatro brazaletes femeninos, una cifra que confirma una tendencia. Kristen Foxen conquistó el suyo —el sexto de su carrera— en un High Roller de 25.000 dólares; Michelle Chin se convirtió en la primera mujer en más de una década en ganar un evento de mixed games, el 2-7 Triple Draw; y Skye Chen se llevó el Ladies Championship nada menos que en su primer torneo. Detrás late el llamado «efecto Margets»: la mesa final de Leo el año pasado, después de tres décadas sin ninguna mujer en ella, ha empujado a muchas jugadoras a dar el paso. Un tirón que se palpa en las salas, donde la campeona se ha convertido en un imán de fotografías y autógrafos —»ir por la sala con Leo era como ir con el Papa por Barcelona», se comentaba en Las Vegas—.

    No faltaron las polémicas. La introducción de relojes de tiempo en la fase final del Main Event dividió a la comunidad —Patrick Leonard la criticó con dureza, Daniel Negreanu la aplaudió como una evolución necesaria—, con un matiz que caló entre los profesionales: lo cuestionable no es la medida, sino implantarla sobre la marcha y sin avisar. También reapareció el debate sobre el Player of the Year, con Phil Hellmuth cuestionando que pueda optar al título un jugador en pérdidas. Y como nota surrealista, la historia de Amit Agarwal, que llegó a dejar su stack jugando solo en pleno Main Event para irse a jugar cash. Todo ello, bajo los 44 grados de un Las Vegas que sigue siendo, a partes iguales, capital mundial del póker y «el Disney World de los adultos».

    El otro gran foco fueron los invitados ilustres. Gerard Piqué, Neymar y el creador de contenido Ouned pasaron por la sala de la mano de Winamax, este último cerca de firmar la épica en el propio Main Event. Piqué se mostró accesible y hasta se prestó a comentar alguna mano; Neymar, en cambio, resultó infranqueable, blindado por su seguridad. La reflexión de fondo: sería un boom histórico para el póker que una estrella mediática levantara el brazalete del Main Event, aunque su condición de jugadores recreacionales de un único torneo lo hace poco probable.

    Circuito nacional: Benidorm y Torrelodones

    La Liga Nacional de Póker de Winamax hizo parada en Benidorm para su novena etapa, con un Main Event de 126 registros, por debajo de los más de 200 del año pasado. Un descenso que el propio circuito daba por descontado: la final del Mundial de fútbol, disputada ese mismo domingo, se llevó a buena parte del público pese a que el torneo se detuvo durante el partido. En paralelo, la Liga Universitaria vivió el triunfo de Álvaro Martos, ganador por tercera vez consecutiva y con plaza asegurada para el CNP; queda una última cita en Alicante que ampliará el rango de participación a cualquier jugador de entre 18 y 30 años, con la idea de acercar la juventud al juego serio. La LNP viaja ahora a Gijón (23-26 de julio) y estrenará agosto en el Casino Estoril (4-9).

    En Madrid, las Beyond celebraron una nueva etapa en el Gran Casino de Torrelodones con un protagonista claro: Dorian, jugador de Alicante, que firmó cuatro mesas finales de cinco torneos, se llevó dos trofeos —el Opening de 311 jugadores y el Kings— y aún tuvo tiempo de acabar tercero en el High Roller, que ganó un jugador de Zaragoza por 16.000 euros. El Main Event, con 221 entradas y 23.000 euros para el campeón, se quedó algo flojo en números pero regaló una mesa final de lujo con dos November Nine sentados a la vez: Andoni Larrabe, finalista del Main Event de 2014, y Fernando Pons.


    Todos las semanas repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí.

  • WSOP: el Main Event marca la semana con 9.208 jugadores, 85 millones en juego y España pendiente de Antonio Galiana

    WSOP: el Main Event marca la semana con 9.208 jugadores, 85 millones en juego y España pendiente de Antonio Galiana

    Las World Series of Poker viven su semana grande. El evento principal, el torneo que ordena el calendario de todo el póker mundial cada verano, arrancó el 2 de julio en Las Vegas y esta semana ha dejado sus cifras definitivas: 9.208 entradas y un bote de premios superior a los 85 millones de dólares. Es el cuarto Main Event más numeroso de la historia, por detrás del récord de 2024 (10.112) y de las 9.735 entradas del año pasado. El campeón se llevará 10 millones de dólares y los nueve finalistas tienen asegurado, como mínimo, un millón.

    La ligera caída respecto a 2025 tiene una lectura de fondo que conviene no perder de vista. El Main Event sigue siendo un torneo sin recompras: 10.000 dólares de inscripción, 60.000 puntos y, si te eliminan, se acabó. Frente a la tendencia dominante en casi todos los circuitos —donde el reentry ilimitado infla los campos y los botes—, la organización mantiene esa regla como seña de identidad. Penaliza la participación y el prize pool, pero preserva la idea de que todos los jugadores compiten en igualdad de condiciones. Después de más de cincuenta ediciones, esa esencia sigue intacta.

    Las mujeres crecen, pero el techo del 5% no se mueve

    Uno de los datos más comentados de la semana es que este ha sido el Main Event con más mujeres inscritas de la historia: un 17% más que el año pasado. Es una noticia positiva, aunque merece contexto. El aumento se refiere a la participación, no al peso sobre el total: las jugadoras siguen representando menos del 5% del campo, un porcentaje que apenas se ha movido en las últimas décadas pese a todas las iniciativas puestas en marcha para incorporar a la otra mitad de la población al juego.

    Buena parte del repunte se atribuye al efecto de referentes recientes. La catalana Leo Margets se coló el año pasado en la mesa final del evento principal, algo que no lograba una mujer en tres décadas, y jugadoras como Kristen Foxen o Shiina Okamoto se han convertido en espejos para quienes se inician. Precisamente Okamoto buscaba en el Ladies Event su tercera victoria consecutiva, una gesta al alcance de muy pocos; no lo consiguió, pero el torneo volvió a crecer, de las 1.368 inscritas del año pasado a 1.475 este.

    El debate sobre los eventos reservados a mujeres sigue abierto. La evidencia de tantos años sugiere que no son la palanca que incorpora nuevas jugadoras al póker, pero cumplen otra función igual de legítima: muchas jugadoras eligen ese entorno porque se sienten más cómodas y disfrutan compitiendo entre ellas. Que la herramienta no sirva para el objetivo que se le presuponía no la invalida para el que de verdad cumple.

    Brazaletes, Player of the Year y sello español

    Más allá del evento principal, la semana ha dejado títulos de peso. Daniel Negreanu conquistó su octavo brazalete en el High Roller de 100.000 dólares de Pot-Limit Omaha, imponiéndose en un heads-up ante Aleksandr Martirosyan; en esa misma mesa final, el español Sergio Martínez firmó un notable séptimo puesto, una más de las cinco veces que ha pasado por caja estas Series. Alex Foxen sumó su cuarto brazalete y Shaun Deeb el noveno, ambos metidos de lleno en la pelea por el Player of the Year, un título que casi siempre se reduce a los jugadores estadounidenses: exige puntuar en modalidades mixtas y de draw que no forman parte del circuito español.

    El gran titular español lo había puesto semanas atrás Adrián «Amadi» Mateos, del que ya informamos en su día: ganó el Super High Roller de 250.000 dólares por 4.334.411 y su sexto brazalete, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia en alcanzar esa cifra. Su buen momento se ha mantenido durante todas las Series; pocas horas después de caer en el Main Event ya estaba pinchando un torneo de 15.000 dólares en el Aria por otros 155.000. A su resultado se sumó un nuevo brazalete para España conseguido por Pep Ruiz en el campeonato online 6-Max, su primer entorchado. Y en los festivales paralelos que rodean a las WSOP, el murciano Carlos Sáez firmó el mayor premio de su carrera con un sexto puesto en el Ultra Stack (83.000 dólares).

    No faltó el capítulo curioso. Chris Moneymaker, el jugador que en 2003 encendió el boom del póker moderno, estuvo a punto de ser el chico burbuja del Main Event; la eliminación simultánea de tres jugadores en la burbuja acabó repartiendo entre ellos el premio mínimo. Y un recreacional de Florida dejó su stack abandonado en la mesa para irse a jugar cash de baja apuesta y ver series, convencido —por sus propios cálculos— de que le compensaba dejarlo morir para acercarse a los premios.

    España, pendiente de Antonio Galiana

    La expedición española llegó a tener 104 representantes tras los días 1 y se ha ido reduciendo jornada a jornada. Gerard Piqué, uno de los grandes reclamos mediáticos, alcanzó el día 3. Entre los últimos supervivientes coincidieron nombres de peso como Sergio Aído o Antonio Galiana, hasta que la criba dejó a un único jugador en pie. Galiana, malagueño y ya campeón de dos brazaletes el año pasado, afronta el día 7 como el último español en competición y lo hace desde una posición inmejorable: entre los primeros clasificados de los 62 jugadores restantes, con cerca de 15,6 millones en fichas. Todos ellos tienen garantizados 150.000 dólares y pelean por una mesa final que se disputará en agosto.

    Para quien quiera seguirlo desde España, Eurosport recupera la emisión del Campeonato del Mundo en Europa después de más de una década sin póker habitual: programas especiales de resúmenes a finales de julio y la retransmisión de la mesa final los días 3, 4 y 5 de agosto. Como nota al margen, la selección española de fútbol formada por jugadores de póker volvió a ganar el campeonato de naciones de las WSOP, su tercer título.

    El circuito ibérico no se detiene

    Mientras Las Vegas acapara la atención, la actividad en España y Portugal ha seguido su curso. El Circuito Nacional de Póker celebró su primera parada portuguesa del año en Lisboa, con 387 entradas en el evento principal —por encima de las 360 de 2025— y 232 en el Mini, en una plaza que recupera protagonismo tras años sin grandes circuitos. El calendario luso continúa con una etapa de liga en Estoril (4-9 de agosto), una nueva parada en Lisboa (29 de septiembre-4 de octubre) y el circuito en Estoril (27 de octubre-1 de noviembre).

    El Spanish Poker Festival hizo escala en el Casino Mediterráneo de Villajoyosa, con 90 inscritos en el evento principal, y anuncia su próxima cita para la última semana de agosto en el Casino Gran Vía de Madrid. La sala madrileña, por su parte, celebró su clásico Maratón, ese torneo de un solo día que comprime una estructura de dos en jornadas de dieciséis o diecisiete horas de juego; esta edición reunió unas 530 entradas.

    El naipe no acaba en el póker. El Gran Casino de Aranjuez acogió la edición veraniega del Súper X de Mus Pro, con mesa televisada incluida: 84 parejas en el principal y 41 en el secundario, con victoria para los madrileños Emilio Herrera y Joaquín Cruz. La próxima cita será en el mismo escenario los días 23, 24 y 25 de octubre.

    Todos los lunes repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker.

  • Odiseo toma el pulso al verano: Murcia cierra su etapa del CNP mientras Las Vegas deja documental, brazaletes y polémica

    Odiseo toma el pulso al verano: Murcia cierra su etapa del CNP mientras Las Vegas deja documental, brazaletes y polémica

    El Circuito Nacional de Póker Winamax vivió la semana pasada su ecuador en el Casino Odiseo de Murcia, con los satélites disparados y un festival que crece año a año. Al mismo tiempo, en Las Vegas el Main Event de las World Series arrancó llevándose por delante a Adrián Mateos y Leo Margets el mismo día, Winamax estrenó el documental El viaje de Leo y el evento Ladies volvió a dejar un debate que reaparece cada temporada. Repasamos lo que de verdad importa.

    Odiseo, mucho más que una etapa del CNP

    La tercera parada del Circuito Nacional de Póker Winamax se jugó la semana pasada en el Casino Odiseo de Murcia, en lo que ya es su tercer año consecutivo acogiendo el circuito y el segundo de la era Winamax. Y la etapa llegó lanzada: los satélites se dispararon y el miércoles fue el día clave, con un volumen de registros muy por encima de lo habitual. Entre las vías del propio casino y las entradas añadidas en torneos regulares, alrededor de 70 jugadores acabaron clasificándose para el Main Event partiendo de torneos de treinta, cuarenta o cincuenta euros. Es el tipo de implicación que marca la diferencia entre un casino que trabaja la etapa y uno que se limita a cederla: no es habitual que un casino meta decenas de jugadores en un circuito que no es el suyo.

    El festival llegó además con varias novedades pensadas para hacerlo más accesible. El torneo de Bienvenida bajó de 200 a 150 euros, se reordenó el calendario de eventos con un Mystery Bounty entre las opciones y, sobre todo, se mantuvo la gran baza del Main Event a precio reducido: un flight low cost de 275 euros, la mitad del buy-in habitual de 550, para quienes quisieran probar la joya de la corona sin desembolsar el precio completo, a cambio de la mitad de puntos y de minutos de juego. A partir de medianoche, como en Sevilla y Barcelona, llegaron los deglingos, esos torneos exprés de diez euros y cartas boca arriba convertidos en marca de la casa de los eventos Winamax.

    Pero Odiseo es, ante todo, un caso aparte dentro del mapa de casinos españoles. Hablamos de un centro de ocio integral de más de 15.000 metros cuadrados y una inversión que superó los 30 millones de euros, uno de los mayores desembolsos jamás realizados en un espacio de juego en nuestro país. El edificio, obra del estudio Clavel Arquitectos, rinde homenaje a la Odisea de Homero y al viaje de Ulises, y combina salas de juego con un restaurante que llegó a contar con un chef con estrella Michelin, discoteca, una espectacular piscina de cristal en lo alto y un Sports Bar que estos días proyectó el Mundial en pantalla gigante. Hasta tiene mascota: Luqui, un conejo que guiña a esa vieja etimología según la cual Hispania significaba «tierra de conejos». El grupo Orenes ha convertido lo que empezó siendo un salón en el antiguo Rincón de Pepe, y que abrió en plena pandemia, en uno de los complejos de referencia del ocio del sureste.

    Lo que viene a Murcia: Party Poker Tour y festival propio

    La agenda de Odiseo no se agota con el CNP. El casino ya tiene cerrada la llegada del Party Poker Tour, uno de los circuitos de nueva creación que más ruido ha hecho en su primer año, con estrenos muy potentes en Sevilla y en el Casino Gran Vía de Madrid, y que aterrizará en Murcia la primera semana de diciembre. Antes, la primera semana de septiembre, el casino celebrará su propio Poker Battle League Festival, cuyo evento principal estrena formato: un KO progresivo que, al llegar a los puestos de premio, incorporará unos sobres bautizados como Special Cow, con un buy-in de 250 euros y más de 10.000 euros añadidos al bote. La idea es rematar la mesa final con bounties atractivos, cobrando la mitad del sobre en mano y dejando la otra mitad en juego.

    Las Vegas: el Main Event se lleva a Adrián y a Leo el mismo día

    El foco compartido de la semana estuvo, como no podía ser de otra forma, en las World Series of Poker. El arranque del Main Event dejó un jarro de agua fría para la Armada: Adrián Mateos y Leo Margets, los dos grandes nombres del póker español, cayeron eliminados el mismo Día 1. Al tratarse de un torneo freeze out de una sola entrada, ambos se quedaron ya fuera del torneo más importante del calendario. La jornada, con unas 750 entradas, fue de las más tranquilas; el gran día, el llamado Día D, se esperaba multitudinario, con entre 5.000 y 6.000 jugadores, y con más de un centenar de españoles y buena parte del Team Pro Winamax aún por entrar en escena. Julián Sipón ya superó su jornada y las cámaras de La Mente de un Pro están grabando de nuevo.

    El balance español en estas World Series está siendo discreto: muchos jugadores pasan de día y se mantienen con fichas, pero cuesta llegar a las mesas finales. La excepción vuelve a llamarse Adrián Mateos. El madrileño firmó otra mesa final en uno de esos eventos híbridos, con clasificación online y desenlace en vivo, y disputó un heads-up por su séptimo brazalete. Lo perdió ante Ethan «Rampage» Yau, el mayor ganador del cash de las World Series, en lo que fue su primera derrota en un mano a mano: de siete heads-up disputados en su carrera, seis los había ganado. Segundo puesto, por tanto, y un brazalete que se le resiste, aunque con la mentalidad de siempre: para el mejor jugador del mundo, todo lo que no sea ganar sabe a derrota.

    Entre las grandes estrellas, la semana repartió metal: nuevos brazaletes para Michael Mizrachi y Shaun Deeb, ambos rondando cifras de récord, además de Daniel Negreanu, que se impuso en un High Roller de PLO, y Martin Kabrhel. Fuera del recinto de las World Series, en los festivales paralelos de Las Vegas, nombres como Mario Díaz o Guillermo Sánchez sí encontraron premio. Y quedó sobre la mesa la eterna asignatura pendiente del evento: el nivel de los dealers, muy criticado un año más y ahora todavía más visible por la cantidad de creadores de contenido que cubren el festival.

    El viaje de Leo: el póker contado desde la emoción

    La otra gran noticia llegada desde Winamax fue el estreno, el pasado miércoles, de El viaje de Leo, el primer documental firmado por Jonás Fernández, gijonés de 32 años y exjugador profesional reconvertido en redactor de contenidos del operador. Se trata de una pieza de una hora que reconstruye el deep run de Leo Margets en el Main Event de las World Series del año pasado, cuando se convirtió en la primera mujer en 30 años en alcanzar la mesa final del campeonato del mundo.

    Lo interesante es el enfoque: en lugar de una crónica técnica, el documental apuesta por lo emocional y lo humano, por las expectativas, los nervios y las ilusiones que rodearon aquella gesta. Cada voz aporta una capa, del lazo familiar al coach mental Stef, del compañero de equipo Adrián Mateos al amigo Fairy que viaja para apoyarla desde el rail, en una narrativa coral que busca precisamente lo que tantas veces le falta al contenido de póker: traspasar la barrera del propio sector. La pieza está disponible en los canales de YouTube de Winamax España, Europa y Francia, subtitulada para el público internacional y con doblaje de las intervenciones de Stef en la versión española.

    Mujeres en el póker: nuevas voces y un debate que no se apaga

    La etapa de Murcia dejó también espacio para hablar del papel de la mujer en el póker, a raíz de la charla con Gianna, una de las nuevas casters del CNP junto a John Wayne, Paddy y Antonio González, que debutó nada menos que comentando las World Series y el Triton. Su perfil, cercano y con fuerte presencia en redes, ilustra bien hacia dónde caminan las retransmisiones: menos comentarista puramente técnico y más figura capaz de conectar con comunidades a las que el póker no suele llegar.

    El debate de fondo volvió con la polémica en torno a Aubrey Williams, jugadora trans que alcanzó la mesa final del evento Ladies de las World Series y fue criticada por un sector de la comunidad. La lectura desde el programa fue clara: en una disciplina mental como el póker, donde no hay ventaja física en juego, esa crítica se sostiene poco. Sirvió además para recordar la particularidad normativa de Nevada, donde no se puede discriminar por sexo y de ahí que los torneos femeninos permitan la inscripción de hombres a cambio de un buy-in mucho más alto, y para reivindicar el valor de los torneos Ladies como herramienta de integración, no de segregación: una vía para que más mujeres pierdan el miedo a acercarse a las mesas.


    Todos los lunes repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí.

  • Del Mundial a las mesas: futbolistas con brazalete, récord en Málaga y un verano de póker que ya arranca

    Del Mundial a las mesas: futbolistas con brazalete, récord en Málaga y un verano de póker que ya arranca

    El Mundial de fútbol lo ocupa todo estos días —algo que llevamos meses siguiendo de cerca en nuestra sección de apuestas y deporte—, pero el póker tiene su propio calendario y esta semana ha venido cargado: futbolistas que esconden un brazalete de las World Series, una nueva remesa de resultados de la Armada, récord en Málaga y el pistoletazo de salida del verano de torneos presenciales en España. Repasamos lo que de verdad importa.

    Fútbol y póker: dos mundos que se cruzan más de lo que parece

    La relación entre el balón y la baraja es más estrecha de lo que suele pensarse. Hay futbolistas profesionales que conservan un brazalete de las World Series of Poker, y el caso más sólido es el del alemán Max Kruse, internacional en su día con Alemania y habitual de las series durante años.

    El mapa de brazaletes por países dibuja, además, un retrato fiel del póker mundial. Entre las selecciones presentes en el Mundial, Estados Unidos arrasa con 33, seguido a mucha distancia por Canadá (5), Japón (3) o Alemania (3). España aparece de la mano de Adrián Mateos. La foto confirma lo de siempre: en torno al 80% de los brazaletes son estadounidenses, sencillamente porque lo es la inmensa mayoría del campo.

    El vínculo tiene también su lado más cercano. Adrián Mateos, atlético confeso, recibió en su día una camiseta firmada por la plantilla del Atlético y un audio de felicitación de Koke: la prueba de que los futbolistas saben perfectamente quién es y siguen su carrera. Mateos, que acumula cerca de 13 millones de dólares en su racha reciente sumando World Series y Triton, sigue esperando esa asignatura pendiente que muchos reclaman para él: un saque de honor en el Metropolitano.

    La Armada en Las Vegas: un noveno brazalete y nuevas licencias en España

    La semana volvió a dejar resultados españoles en las World Series. Francisco Trujillo fue el mejor de los nuestros en el Mini Main, con un 23.º puesto por 60.600 dólares; en ese mismo evento, David Tobar acabó 50.º e Iñaki Sol 45.º, ambos por unos 33.000 dólares. Adrián Mateos prolongó su gran momento llevándose un torneo de la serie Summer Classic por 267.000 dólares, y Sergio Martínez firmó un quinto puesto por 275.000 dólares en un Hold’em de buy-in alto. En el cuadro femenino, la alicantina Lucía Navarro fue quinta en un torneo de 1.600 dólares por unos 32.000.

    El gran nombre extranjero de la semana fue el británico Benny Glazer, que se adjudicó uno de los eventos de mayor prestigio del festival, el Players Championship de 50.000 dólares: 1,3 millones de dólares, el trofeo Chip Reese y su noveno brazalete, una cifra que solo superan Phil Hellmuth (17), Phil Ivey (11) y el trío histórico de Doyle Brunson, Erik Seidel y Johnny Chan (10).

    Más allá de los podios, la semana dejó varios debates. La plataforma de staking Stake Kings abrió la posibilidad de invertir en jugadores del Main Event comprando participaciones. La taiwanesa Michelle Chin, tras conquistar el brazalete del Limit 2-7 Triple Draw, cuestionó si el póker es de verdad un entorno inclusivo para las mujeres y denunció comentarios despectivos normalizados y episodios de acoso que siguen alejando a potenciales jugadoras. En el plano solidario, el evento Cups for Kids, organizado junto al World Poker Tour, destinó lo recaudado a becas universitarias. Y en lo regulatorio, la DGOJ ha dado luz verde a Winamax para ampliar su oferta en España con licencias de blackjack, máquinas de azar y ruleta —incluida la modalidad en vivo—, un paso que lleva al operador más allá del póker y las apuestas deportivas hacia el casino online.

    CNP Murcia: el verano presencial empieza en Odiseo

    El lunes 29 de junio arranca la tercera etapa del Circuito Nacional de Póker Winamax en el complejo de ocio Odiseo de Murcia, y la parada llega lanzada. Los satélites se han disparado: sumando las vías de Winamax y las del propio casino, se hablaba ya de cerca de 200 entradas antes incluso de empezar.

    Odiseo es mucho más que un casino —salas de juego, varios restaurantes y una de las discotecas más en boga de Murcia— y, como guiño al Mundial, emitirá los partidos en pantalla gigante a la hora de los torneos. La novedad competitiva llega en el formato Mystery Bounty: con Mustafa Kanit en Las Vegas como casi todo el Team Pro, será Ramón Fernández —en plena temporada de ensueño tras ganar en Sevilla— quien tome el relevo como cabeza de cartel.

    PokerStars Open Málaga: récord pese a las fechas

    El PokerStars Open de Málaga no para de crecer. Pese a coincidir con las World Series y tener a buena parte de los jugadores potenciales en Las Vegas, el festival ha vuelto a marcar récord en su Main Event con 1.753 entradas y 63 nacionalidades representadas. Málaga en junio es una oferta que se vende sola, una alternativa potente a Las Vegas que muchos jugadores sopesaron seriamente frente al viaje a Estados Unidos. El segundo PokerStars Open del año llegará en agosto al Casino Barcelona, coincidiendo con el EPT.

    Sevilla y Milán: el circuito no descansa

    Fuera del foco de Las Vegas, otros dos eventos cerraron una gran semana. En el Casino Admiral Sevilla, la tercera etapa de las Queen Poker Series volvió a crecer: 550 jugadores en el Main Event, 66 de ellos en premios, y un primer puesto de 21.000 euros para un buy-in de 250 —la victoria fue para el catalán Ricard—. Y fuera de nuestras fronteras, el Gladiator Series aterrizó en Milán con números de vértigo: 158 jugadores en el High Roller y 1.238 en el Main Event, con 25.000 euros para el ganador más otros 25.000 en bounties, en una mesa final dominada por Italia. La agenda ya mira a septiembre: el Vamos Poker Tour vuelve a Milán la primera semana de mes con medio millón garantizado, y la final del Gladiator se jugará del 21 al 27 de septiembre en Troia (Portugal).


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  • Adrián Mateos hace historia con su sexto brazalete y las WSOP no dejan de dar historias

    Adrián Mateos hace historia con su sexto brazalete y las WSOP no dejan de dar historias

    Las World Series of Poker llevan semanas siendo un generador inagotable de contenido: victorias históricas, polémicas, trampas en directo y debates que van más allá de los resultados. Esta semana tuvo un protagonista claro, pero los márgenes también merecen atención.

    Adrián Mateos: sexto brazalete y $4,3 millones más

    El madrileño vuelve a escribir historia. Adrián Mateos ganó el Super High Roller de 250.000 dólares de buy-in y añadió 4.334.411 dólares a una temporada que ya parecía imposible de superar. Solo tres semanas antes había conseguido en Montenegro el mayor premio de la historia del póker español. Ahora este se convierte en el segundo.

    Si se suman los 6,37 millones de Triton, varios ITM intermedios y ganancias online, la cifra ronda los 13 millones de dólares en menos de un mes. Con 31 años y más de una década en el circuito, es el quinto jugador de la All Time Money List mundial con más de 67 millones de dólares en torneos en vivo.

    La ceremonia de entrega del brazalete tiene algo especial. En una sala con casi 2.000 mesas, todo se detiene: no se juega ninguna mano, los jugadores se ponen en pie y suena el himno nacional del ganador. Mateos lo ha escuchado seis veces ya. Raúl García, enviado especial de Winamax en Las Vegas, lo vivió desde dentro: «Cuando ves a un jugador que domina la mesa, que gestiona el bote con esa claridad, sabes que lo va a hacer bien. Y debajo de las cámaras, reconozco que levantaba el puño.»

    La humildad de Mateos al hablar de sus resultados sigue siendo una de sus marcas. Donde otros sacarían pecho, él recurre al EV: «Igual que el año pasado runeé por debajo del EV, este año estoy muy por encima.» Lo más llamativo de ese análisis es que en sus manos, la afirmación es completamente creíble.

    El Hall of Fame cambia las reglas: este año pueden entrar hasta seis

    El Salón de la Fama del Póker Mundial lleva años con la misma queja: una sola persona investida por año es poco para la cantidad de nombres que merecen reconocimiento. Este año cambia el sistema. Cualquier candidato que supere los 22 votos —dos tercios de los 33 miembros vivos del Hall of Fame— entra automáticamente, sin límite de plazas.

    La votación popular ya ha cerrado. Los ocho finalistas elegidos por la comunidad pasan ahora al escrutinio de los propios miembros. Lo más probable es que entren dos o tres. Pero matemáticamente podrían ser hasta seis.

    El debate de fondo sigue siendo el mismo: figuras que han construido el ecosistema del póker moderno —Isai Scheinberg (fundador de PokerStars), Matt Savage (cofundador de las reglas de torneos)— siguen esperando mientras los focos recaen casi siempre en jugadores. Juan Carlos Mortensen, todavía el único español en el Hall of Fame entre 63 elegidos, seguirá siendo por ahora el único compatriota en ese grupo.

    Trampas en directo en el estreno del club Partouche de París

    La inauguración del nuevo club Partouche junto al Arco del Triunfo —8.500 metros cuadrados, seis plantas, 53 mesas de póker y una inversión de más de 100 millones de euros— tuvo un invitado no deseado: la trampa en directo.

    Las cámaras de seguridad del propio local grabaron a dos individuos de pie, con traje y teléfono en mano, capturando en tiempo real las señales RFID de las cartas para pasarle la información a un cómplice sentado en mesa. La operación fue tan burda —de pie, a la vista, susurrando al oído— que más de uno especuló con que era publicidad encubierta. No lo era. Las cámaras de los casinos trabajan en ultra alta definición y les vieron hasta el último detalle. Los capturaron enseguida.

    El resultado: Partouche salió en todos los telediarios del mundo, aunque no exactamente por lo que hubiera querido en su inauguración.

    Negreanu, Cabrel, Kasuf: el póker tiene sus personajes

    Daniel Negreanu escribió en su blog que un «jugador perturbador» había espantado a participantes del $250.000 High Roller —el mismo que ganó Mateos—. Sin nombrarlo, la comunidad apunta de forma casi unánime a Martin Cabrel, el jugador checo que lleva semanas generando más clips virales que resultados. Los números lo confirman: siete registros menos en ese evento con respecto al año anterior, coincidiendo con la presencia de Cabrel.

    La paradoja es conocida: Cabrel bordea los límites del reglamento de forma sistemática, sus vídeos se viralizan constantemente y, al mismo tiempo, World Series no puede ignorar el alcance que genera. Incluso Negreanu, que es imagen de GGI y habitualmente comedido, le llamó la atención desde otra mesa pidiéndole que se callara. El debate sobre si este perfil de jugador hace bien o mal al póker seguirá mientras el algoritmo siga premiando sus clips.

    William Kasuf, baneado el año pasado tras ser expulsado en varios eventos por pasarse de la raya con el personal de seguridad —su diferencia con Cabrel es que pierde los papeles y no sabe parar—, ha anunciado su regreso para las tres últimas semanas del festival, Main Event incluido. Todo apunta a un acuerdo con la organización. El contenido, garantizado.

    Winamax Poker Open en septiembre: los jugadores españoles pueden clasificarse

    Winamax ha confirmado la vuelta del Winamax Poker Open. La cita será del 22 al 27 de septiembre en Aix-les-Bains, en los Alpes franceses. Main Event de 500 euros, formato Seismics y toda la propuesta de entretenimiento que rodea a estos eventos: quizzes, fiestas, dinámicas propias de la marca.

    La novedad para el mercado español es importante: los jugadores españoles podrán clasificarse vía satélites por primera vez en este formato, con paquetes de 1.650 euros accesibles desde inscripciones de 125 euros. En ediciones anteriores esa posibilidad no existía para los de aquí. Quien no llegue en septiembre a Aix-les-Bains tendrá que haberlo intentado.

    El circuito español

    En el plano nacional, la atención sigue puesta en cómo se está moviendo el calendario de torneos presenciales. Las WSOP Circuit en Casino Gran Vía Madrid, confirmadas del 23 de octubre al 2 de noviembre con once torneos con anillo, marcarán uno de los grandes momentos del otoño para el póker nacional. El diseño de los anillos incorporará la cúpula de Casino Gran Vía como elemento diferenciador: un guiño a la sede que conecta el premio más reconocible del circuito con su primera parada en España.

    El Circuito Nacional de Póker Winamax sigue activo, con paradas que van consolidando presencia en diferentes puntos del país. El calendario de verano y otoño se perfila con varias fechas en casinos de distintas comunidades.

    En Las Vegas, la Armada española continúa con presencia activa. Sergio Martínez acumula ya uno de los mejores resultados de la temporada con su tercer puesto en el High Roller de 25.000 de PLO (más de un millón de dólares). Joan Crespi también suma, con dos resultados destacados en el Win Classic que le han reportado más de 500.000 dólares en pocas semanas.


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  • Las WSOP miran a España: Madrid estrena calendario mientras la Armada busca su primer brazalete en Las Vegas

    Las WSOP miran a España: Madrid estrena calendario mientras la Armada busca su primer brazalete en Las Vegas

    Madrid acogerá por primera vez una parada de las WSOP Circuit. Casino Gran Vía repartirá once anillos entre el 23 de octubre y el 2 de noviembre, mientras en Las Vegas los jugadores españoles buscan el primer brazalete de la temporada.

    Once anillos de las WSOP Circuit en Madrid

    Casino Gran Vía Madrid acogerá la primera parada de las WSOP Circuit celebrada en España. Aunque todavía falta por conocer la programación completa del festival, ya se han anunciado los once torneos que entregarán anillo.

    El calendario combina diferentes estructuras, modalidades y niveles de entrada. El festival arranca con un Mini Main Event de 300 euros, una de las inscripciones más accesibles y probablemente uno de los torneos con mayor participación. La oferta incluye también formatos Mystery Bounty, Progressive Knockout, Senior, Omaha, Deep Stack, Super Stack y Big Stack, además de un High Roller de 2.500 euros y un Main Event de 1.500 euros.

    Más allá de los eventos con anillo, se espera una programación de torneos paralelos y satélites clasificatorios, tanto presenciales como online, que permitirá que jugadores con diferentes niveles de banca puedan acceder a los eventos principales.

    El diseño de los anillos incorporará un elemento vinculado a la sede: la cúpula de Casino Gran Vía, conectando uno de los premios más reconocibles del póker mundial con su primera parada en España.

    La Armada española busca su primer brazalete

    En Las Vegas, las primeras semanas han dejado varias aproximaciones españolas a las mesas finales sin que haya llegado todavía el primer brazalete.

    Jorge Ufano consiguió una cuarta posición en un evento de Limit Hold’em por alrededor de 40.000 dólares. Ignacio Morón también alcanzó una mesa final durante las primeras jornadas, mientras otros jugadores han firmado recorridos destacados en algunos de los primeros High Rollers del calendario.

    Adrián Mateos vuelve a Las Vegas como una de las principales referencias del póker español tras conseguir en Montenegro el mayor premio de su carrera y el mayor resultado registrado por un jugador español: 6,37 millones de dólares. Su participación en esta edición es una de las más seguidas por el entorno nacional.

    España acumula 29 brazaletes en su historia. Mateos lidera el palmarés con cinco títulos, seguido de Carlos Mortensen y Sergio Aído entre los jugadores que han repetido victoria.

    Una parte importante de los jugadores nacionales suele incorporarse más adelante, coincidiendo con la proximidad del Main Event y con los torneos más esperados del calendario.

    Ricardinho, nuevo embajador de Winamax

    Winamax ha incorporado a Ricardinho como nuevo embajador de la marca. Considerado uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol sala, el portugués lleva tiempo mostrando interés por el póker y participando en torneos con regularidad creciente.

    Su fichaje supone una apuesta diferente para la marca, cuyo equipo español había estado formado principalmente por jugadores profesionales. El perfil de Ricardinho permite conectar el póker con una audiencia procedente del mundo del deporte y ampliar el alcance de la marca más allá de los perfiles puramente competitivos.

    Nuevos métodos de pago en las WSOP

    Esta edición incorpora la posibilidad de pagar inscripciones y recibir premios mediante activos digitales. La medida responde a una demanda recurrente entre los jugadores internacionales, especialmente quienes mantienen parte de su banca en criptomonedas o dinero electrónico. Otros circuitos de High Rollers ya utilizaban habitualmente estas fórmulas; su integración en las World Series facilita el movimiento de grandes cantidades y reduce algunas fricciones relacionadas con el efectivo y las transferencias internacionales.

    Las Mini WSOP, la alternativa online

    Los jugadores que no viajen a Las Vegas pueden participar en una versión adaptada del calendario a través de las Mini WSOP de Winamax. El festival replica buena parte de los eventos del campeonato reduciendo las inscripciones aproximadamente a una centésima parte: un torneo de 1.000 dólares pasa a costar cerca de 10 euros.

    En España existe un límite regulatorio de 250 euros por inscripción, lo que impide reproducir los eventos más caros con la misma equivalencia. El Mini Main Event cuenta con 150.000 euros garantizados y la versión online del Main Event alcanza los 400.000 euros garantizados.

    Nombres propios del inicio del campeonato

    Las primeras semanas han dejado varios protagonistas internacionales. Kristen Foxen ganó un evento de 25.000 dólares y continúa consolidándose entre los mejores jugadores del circuito. Artur Martirosian sumó un nuevo brazalete con un premio superior al millón de dólares. Naoya Kihara se convirtió en uno de los grandes protagonistas del inicio al ganar dos brazaletes en modalidades diferentes en jornadas consecutivas.

    Una edición todavía abierta para el póker español

    Todavía quedan numerosos torneos por disputarse, muchos jugadores nacionales deben incorporarse y el Main Event permanece en el horizonte como la gran cita del campeonato.

    El desembarco de las WSOP Circuit en Madrid añade una nueva dimensión a la temporada: por primera vez, los jugadores españoles podrán perseguir un anillo oficial de las World Series sin salir del país.

    Este artículo se ha realizado gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker. Si aún no has escuchado el último programa, te lo dejamos aquí:

  • Barney Boatman, el millón del Mystery Bounty y una WSOP que no para de dar historias

    Barney Boatman, el millón del Mystery Bounty y una WSOP que no para de dar historias

    Las World Series of Poker llevan semanas generando historias que van más allá de los resultados. La edición de 2026 no es una excepción: en poco más de dos semanas ya ha dejado episodios que hablan de disciplina, dinero, respeto al circuito y suerte absoluta. Todo a la vez.

    Alan Keating y el asiento vacío

    Uno de los momentos más comentados de las primeras jornadas lo protagonizó Alan Keating. El jugador habitual de partidas privadas de alto voltaje estaba inscrito en el evento Heads Up de $25.000, donde le había correspondido en el cuadro nada menos que Adrián Mateos como rival. Keating no apareció. Llamó para avisar de que no iba a jugar, sus $25.000 fueron al bote y Mateos avanzó directamente a la siguiente ronda.

    El episodio generó debate. En un torneo heads up, el formato no permite ausencias sin consecuencias: hay un rival asignado, un cuadro trazado, y la inasistencia afecta directamente a otra persona. Keating venía de ganar cerca de un millón de dólares en una partida de cash en The Lodge, que en los últimos meses había reabierto tras una investigación sin cargos. Para alguien en esa situación, un buy-in de $25.000 puede parecer menor, pero el argumento económico no resuelve la cuestión del compromiso con el circuito.

    El debate de las reentradas, con números reales sobre la mesa

    La semana también trajo a primer plano uno de los debates recurrentes del póker de torneo: las reentradas ilimitadas. El detonante fue la circulación de un dato —luego desmentido por el propio implicado— que atribuía a Jesse Loniis hasta 23 recompras en un único evento de $25.000. El jugador aclaró en X que su máximo personal son nueve reentradas, registradas en el Super Main Event de las WSOP Paradise.

    Nueve sigue siendo un número que da para pensar. El modelo de reentradas ilimitadas tiene defensores y detractores dentro del circuito. A favor: engrosa los premios, da segundas oportunidades ante bad beats y atrae a jugadores recreacionales con capital suficiente. En contra: genera asimetría entre quienes pueden sostener múltiples balas y quienes no. El Main Event de Las Vegas sigue siendo freeze out, y no es una coincidencia: con 9.735 entradas el año pasado y primer premio de diez millones de dólares, la organización no necesita reentradas para justificar el escenario.

    Un sobre, un millón y un jugador que nadie conocía

    La imagen más llamativa de la semana la dejó un Mystery Bounty de $550. Un jugador sin prácticamente historial en Hendon Mob —carrera acumulada inferior a $20.000— llegó al dinero, eliminó a un rival y escogió un sobre en la urna de bounties. Dentro había un millón de dólares.

    El vídeo de su reacción circuló rápidamente. La mecánica del Mystery Bounty hace posible este tipo de momentos: el dinero de los bounties se distribuye en sobres de valores muy distintos, y el premio máximo puede ser descomunal en relación al buy-in. Es una de las pocas situaciones en el póker donde la suerte pura puede cambiar una vida en unos segundos, independientemente del nivel del jugador.

    Shawne Deep y los chicken fingers

    El vigente Player of the Year de las WSOP protagonizó una de las apuestas más comentadas de la semana. Daniel Negreanu y Ben Lamb le ofrecieron 250.000 dólares si dejaba de comer chicken fingers durante el mes y medio que duran las Series. Deep respondió que podría hacerlo con más de un 65% de probabilidades, y que no lo iba a hacer de todas formas. Las partidas de pollo siguen en pie.

    Netflix lleva los casinos de Las Vegas al presente

    Se confirmó que Netflix tiene en producción una serie titulada The Roman, protagonizada por Oscar Isaac. La ficción se ambienta en la Las Vegas actual y sigue a un presidente de casino inmerso en un entorno competitivo y despiadado. El reparto incluye también a Betty Gilpin, Alec Baldwin y David Costable.

    Lo relevante de la propuesta es el cambio de marco. La mayoría de producciones ambientadas en Las Vegas han recurrido al imaginario de la mafia italoamericana y los años setenta. The Roman apunta a retratar la industria del juego tal como opera hoy, con las grandes corporaciones como protagonistas y sin necesidad de recurrir al pasado para generar tensión dramática.

    Romain Lewis deja el Team Pro de Winamax

    Tras casi una década como embajador del operador francés, el jugador galo Romain Lewis ha anunciado su salida del Team Pro de Winamax. Lewis se incorporó al equipo en 2017 y acumula más de 4,3 millones de dólares en ganancias durante ese período. No hay declaraciones públicas que expliquen el motivo del fin de la relación, ni por parte del jugador ni del operador.

    El Mundial, en directo desde la app de Winamax

    A partir del inicio del Mundial de Fútbol 2026, Winamax retransmitirá todos los partidos en directo dentro de su aplicación, integrados en la pantalla del evento sobre el que el usuario esté apostando. Sin suscripción adicional. Será, según confirman desde la plataforma, el único operador con cobertura completa del torneo en streaming, incluidos partidos sin presencia española que normalmente no encuentran hueco en la televisión abierta.

    Barney Boatman: la historia del Hendon Mob desde dentro

    La semana dejó también una conversación extraordinaria con Barney Boatman, jugador inglés de 68 años, miembro fundador del Hendon Mob y uno de los personajes más queridos del circuito internacional. Boatman lleva décadas en el póker y acaba de cerrar uno de los mejores capítulos de su carrera: victoria en el EPT de París en 2024, más de 1,2 millones de euros de premio y fichaje por PokerStars, todo en el mismo año en que se casó por primera vez.

    Repasó los orígenes del grupo: cuatro amigos de Hendon —él mismo, su hermano Ross, Joe Beevers y Ram Vaswani— que empezaron jugando en locales del norte de Londres y acabaron construyendo la base de datos de jugadores de póker más importante de la historia del juego. Lo que arrancó como un blog para darse visibilidad y buscar patrocinio fue evolucionando, gracias al desarrollo de una base de datos relacional, hacia la plataforma de referencia mundial que hoy sigue siendo Hendon Mob, integrada en el Global Poker Index con cerca de un millón de jugadores registrados.

    Uno de los episodios más reveladores fue la negociación con Prima Poker. Boatman contó cómo, en una reunión de media hora en una estación de tren, cuando les ofrecieron cien mil dólares, respondió que si les daban un millón el impacto mediático compensaría con creces la diferencia. Se lo concedieron, con un porcentaje de las ganancias de vuelta para el operador. Fue el mayor acuerdo de patrocinio del póker europeo hasta ese momento.

    Vino después una etapa con Full Tilt —Boatman fue de los primeros jugadores europeos en firmar con la plataforma, cuando Howard Lederer lo llamó buscando cara visible en el mercado continental— y la venta de la página a GPI tras el Black Friday, cuando el modelo de negocio que sostenía el proyecto desapareció de golpe.

    De España habló con afecto. Ha vivido aquí en dos etapas distintas: primero en Barcelona, con dieciocho años, recién salido del Londres de posguerra franquista y sin más equipaje que una moto. Más tarde en Madrid, donde compró un piso en Lavapiés en 2013. El Brexit complicó el regreso. Cuando ganó el EPT de París ya residía en Londres, donde las ganancias del póker no tributan. El contraste con la fiscalidad española —que habría reclamado más de la mitad del premio— no pasó desapercibido en la conversación.

    Sobre Adrián Mateos fue directo: le da un poco de miedo. Es capaz de no verle cometer ningún error. «Si no es el mejor jugador del mundo, no sé quién lo es», dijo.

    Boatman sigue activo en el circuito. Actualmente colabora con Party Poker, cuya gira europea ha pasado recientemente por Sevilla y Madrid con números muy por encima de lo esperado. Tiene dudas sobre si viajar este verano a Las Vegas: el Mundial de Fútbol pesa en la decisión.

    El circuito español

    En la Armada de la semana, José Aguilera se impuso en el Main Event del CEP Madrid por más de 50.000 euros, con Joan Escrigas como finalista. Alejandro Asenjo ganó el Main Event del Battle of Malta Summer Edition 2026 con 94.520 euros tras un acuerdo a cuatro bandas en un torneo de 2.667 entradas. Joan Baltasar sumó el mayor premio online de su carrera, 244.000 dólares, en el Win Summer Classic con un field de 1.492 entradas.

    Sixers completó su parada en Tánger con 329 registros en el Main Event, veinte más que en 2025. La Liga Nacional de Póker Winamax pasó por Badajoz con 99 entradas. Y las Gran Vía Póker Series del Casino de Gran Vía cerraron su edición anual con 523 participantes y 23.500 euros para el ganador.


    Todos los lunes repasamos en CasinoNoticias la semana del póker gracias a la colaboración con David Luzago y Marca Póker.